miércoles , 11 de diciembre, 2019

Mario Barletta asumió en la UCR, busca su perfil y ya pidió reunirse con la Presidenta

A tres semanas de haber asumido la presidencia del radicalismo, donde es considerado un afiliado tardío, Mario Barletta dio suficientes señales de su intención de armar un espacio propio, equidistante de las fracciones que se disputaban hasta ahora los jirones de una fuerza desgastada, y ejercer el principio de autoridad.
El ex intendente de Santa Fe debutó levantando el avispero de la interna, como cuadra a todo radical que se precie. No le tembló el pulso para promover el retorno de Elisa Carrió y Ricardo López Murphy, y capear el temporal que se le vino encima cuando dos enemigos declarados, Leopoldo Moreau y Ricardo Alfonsín, coincidieron como pocas veces para saltarle a la yugular.
Más audaz aún fue su decisión de meterse a urgar en la gestión de un “intocable” , como Leandro Despouy, con la excusa de solicitarle un balance de su actuación como titular y representante partidario en la Auditoría General de la Nación. Nadie antes se había atrevido a hacerlo y para despejar versiones de un eventual pedido de renuncia, Barletta le propuso celebrar en marzo sus diez años al frente del principal órgano de control.
El plan de monitoreos incluye al resto de los delegados en entes públicos: el adjunto de la Defensoría del Pueblo, Juan Mínguez, y el procurador penitenciario, Francisco Mugnolo. Además, exigió a los jefes parlamentarios que lo consulten antes de hacer designaciones en nombre del partido. Los citó la última semana del diciembre para decirles que consideró “apresuradas” las candidaturas de los ex diputados Gustavo Cusinato (Entre Ríos) y Silvana Giudici (Capital) para completar los directorios del ex Comfer y del ente que controla las emisoras públicas.
Con todo, sus mayores esfuerzos apuntan a diferenciarse de sus predecesores, Gerardo Morales y Ernesto Sanz, a quienes les recrimina haber desperfilado al partido, atándolo a la estrategia del bloque de senadores que simultáneamente dominaban. Para esa tarea cuenta con la ayuda del “histórico” Juan Manuel Casella, secretario general e impulsor de una serie de congresos temáticos para reposicionar al partido.
El último toque personal de Barletta fue pedir una audiencia con Cristina cuando vuelva a la Rosada, algo que ningún antecesor logró. Dicen que necesita pisar fuerte para volver a pelearle al socialismo la candidatura a gobernador de Santa Fe en 2015.
Fuente Clarín

 

 

 

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