domingo , 25 de agosto, 2019

Los próximos viajes de Francisco

Aunque aún no está fijada la fecha exacta, se sabe que la visita a Tierra Santa tendrá lugar en marzo o abril del año próximo. En la audiencia que mantendrá con el presidente de la Autoridad Palestina, estará presente el tema del viaje sobre el cual el Papa ya dialogó con su amigo el rabino Abraham Skorka, que lo acompañará. Su cumplirá así un sueño de larga data de ambos líderes religiosos.

El viaje coincidirá con el 50º aniversario de la primera visita de un Papa a Tierra Santa, la de Pablo VI en 1964.

Bergoglio ya había comentado su deseo de viajar a Israel en la conferencia de prensa que dio en el avión durante el viaje de regreso de Río de Janeiro, en julio pasado.

La invitación se la formuló el presidente de Israel, Simon Peres, cuando lo visitó en El Vaticano el pasado 30 de abril. Y la semana pasada, el presidente del parlamento israelí (Knesset), Yuli Edelstein, se reunió también con él, para manifestarle su deseo de recibirlo en Israel como invitado personal.

Juan Pablo II viajó a Tierra Santa en el 2000, donde visitó el Muro de los Lamentos y el Museo del Holocausto Yad Vashem.

La idea de Francisco es imprimirle un tono ecuménico al viaje, haciéndose acompañar por el patriarca Bartolomé de Constantinopla, así como Paulo VI lo hizo con el patriarca Atenágoras. El último viaje de un Papa a Tierra Santa fue el de Benedicto XVI, en mayo de 2009.

De momento, no está previsto ningún viaje internacional en lo que resta del año. Pero con Francisco nunca se sabe. Sí expresó su deseo de conocer la tierra natal de sus padres en la provincia de Asti, sudeste de Torino.

El año próximo, además de Israel, es posible que haya algún viaje al Asia. En el vuelo de regreso a Río, el papa mencionó invitaciones de Sri Lanka y de Filipinas, recibidas por su predecesor. El continente asiático, bien conocido por el nuevo secretario de Estado, Pietro Parolin, es considerado de enorme importancia para el futuro de la Iglesia.

También el África es mencionada como posible destino pero sin mayor precisión.

Por otra parte, está en estudio la invitación realizada por el presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz para que el Papa viaje a Estrasburgo y pronuncie un discurso ante los europarlamentarios.

En cuanto a América Latina, si bien el Papa ha recibido invitaciones de casi todos los países, lo único que se conoce es su intención de volver a Brasil en 2017 para el tricentenario del descubrimiento de la estatua de la Virgen de Aparecida.

Sin embargo, a diferencia de sus predecesores, el Papa argentino parece decidido a no visitar su patria por el momento. Juan Pablo II visitó varias veces Polonia, la primera en junio de 1979, al año siguiente a su elección. Benedicto XVI fue tres veces a Alemania.

En concreto, es difícil pensar que éste vaya a ser un Papa tan viajero como Juan Pablo II. Francisco tiene como prioridad la reforma de la Curia y su tendencia es a manejar los temas personalmente por lo que posiblemente esté bastante presente en la Santa Sede.

 

 

 

 

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