sábado , 18 de agosto, 2018
Lenin-Moreno

Los ecuatorianos votaron contra la reelección presidencial indefinida

El pueblo de Ecuador se manifestó en referéndum a favor de suprimir la reelección indefinida e inhabilitar de cualquier participación política a quienes hayan sido sentenciados por corrupción.

El Sí se impuso en la consulta popular y referendum que se realizó ayer en Ecuador con un promedio del 69 por ciento entre las siete preguntas, con el 14 por ciento de las actas escrutadas, según el recuento provisorio del Consejo Nacional Electoral (CNE).

La pregunta con mayor respaldo (74,99%) es la que propone inhabilitar para actuar en política a quienes hayan sido sentenciados por corrupción.

La pregunta sobre la derogación de la reelección indefinida reunía el 64,52 por ciento de las respuestas positivas.

Millones de ecuatorianos fueron a las urnas para pronunciarse en la consulta popular impulsada por el presidente Lenín Moreno, que procura, entre otros temas, limitar el regreso al gobierno de su antecesor, Rafael Correa.

Emitieron sus votos 74,80 por ciento de los más de 13 millones de ciudadanos empadronados -incluidos unos 400.000 en el exterior-, lo que representó una tasa de concurrencia algo más baja que en comicios anteriores, informó la presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Nubia Villacis.

La funcionaria aseguró que el proceso se desarrolló con “normalidad y tranquilidad”, según reportó la agencia de noticias EFE.

Los ciudadanos fueron consultados sobre siete preguntas, relativas a temas tales como la corrupción, la reelección ilimitada, el cuidado del ambiente, la minería y los delitos sexuales contra menores.

La jornada transcurrió “en paz, con tolerancia, con respeto, con solidaridad”, según afirmó Moreno un rato antes del cierre de las urnas, y el final dio paso a la ansiedad por los resultados.

La relación entre Moreno y Correa marcó a pleno el proceso de la consulta: hubo entre el mandatario y su antecesor primero frialdad, después enojo, más tarde severos cuestionamientos cruzados y al final, simplemente, una distancia abismal y acusaciones de traición hacia un lado y de corrupto hacia el otro.

La disputa comenzó cuando Moreno habló de la “crítica situación económica” en la que asumió, se agudizó con su tejido de buenas relaciones con la oposición de derecha y terminó de agrietarse cuando su vice, Jorge Glass, un firme correísta, fue preso por corrupción derivada del llamado “caso Odebrecht”.

La campaña permitió también que algunas plataformas se lanzaran o se conformaran, junto a sus respectivos líderes, y que anunciaran que buscarán convertirse en partidos políticos.

Son los casos de Libertad es Pueblo y Democracia Sí, encabezados por Gary Moreno, hermano del mandatario, y por Gustavo Larrea, amigo, respectivamente.

(Fuente: La Nueva Mañana)

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