miércoles , 18 de septiembre, 2019
Boudou

Lijo clausuró la investigación contra Boudou por Ciccone

Ahora el fiscal Jorge Di Lello deberá pronunciarse sobre si el vicepresidente debe ir a juicio oral. Está acusado por cohecho y negociaciones incompatibles con la administración pública.

El juez federal Ariel Lijo clausuró ayer la investigación contra el vicepresidente Amado Boudou por la adquisición irregular de la ex-Ciccone Calcográfica y pidió a las partes que opinen sobre si la causa debe o no ir a juicio oral y público.

Además de Boudou están procesados el empresario José María Núñez Carmona; el presidente de The Old Fund, Alejandro Vandenbroele; el exfuncionario de la AFIP Rafael Resnick Brenner; el exjefe de Gabinete del Ministerio de Economía Guido Forcieri; y el exdueño de la empresa, Nicolás Ciccone.

El funcionario está acusado por los delitos de cohecho y negociaciones incompatibles con la administración pública por la venta de la imprenta y ahora es el fiscal Jorge Di Lello quien debe pronunciarse en el plazo de seis días sobre el futuro de la causa.

En simultáneo, Lijo pidió a todas las defensas que opinen sobre si la causa debe elevarse a un tribunal oral, aunque lo que expresen las partes no es vinculante para el juez y puede, en desacuerdo, elevar el caso a juicio.

En tanto, está en curso un peritaje contable sobre la denominada “ruta del dinero”, a fin de saber cuál es el origen de los fondos con los que The Old Fund adquirió el 70 por ciento del paquete accionario de la gráfica.

Según la investigación, Boudou se interesó por el destino de la entonces quebrada Ciccone Calcográfica y accedió a un plan de salvataje de su deuda moratoria, poco después de asumir como vice de la presidenta Cristina Kirchner.

En el proceso fueron clave los testimonios de Ciccone y de su yerno, Guillermo Reinwick, quienes aseguraron que Boudou participó de un encuentro con ellos en las oficinas del canal Telefé el 29 de julio de 2010, y luego de otro el 1 de septiembre del mismo año en el restaurante I Fresh Market, mientras se estaba definiendo la venta de la firma.

Asimismo, selo acusa de haber frustrado mediante gestiones una serie de créditos para que la Casa de la Moneda se hiciera de máquinas modernas para la impresión de billetes, permitiendo así el desembarco en el negocio de la ex-Ciccone, actualmente Compañía de Valores Sudamericanas.

Para el juez Lijo, el presidente del Senado se interesó en hacerse de la empresa para luego contraer negocios con el Estado en la impresión de billetes.

(Fuente: Cadena 3)

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