miércoles , 18 de septiembre, 2019
Ley de Medios

Libertad de expresión, ¿les suena conocido?

La década kirchnerista también inauguró una nueva forma: la hostilidad máxima para con periodistas de la oposición.

Los métodos kirchneristas parecen no haberse agotado con el modelo caducado del matrimonio sureño que asumió como gobernantes de la Casa Rosada aquel 10 de diciembre de 2003.  Si bien muchas son las herencias desde lo socio cultural que nos dejó la década ganada, quizás la más aberrante es la bipolaridad existente entre quienes se autoproclaman  defensores de la libertad de prensa y la pluralidad de voces, y quienes continúan hostigando a periodistas, enarbolando las banderas de la lucha contra los medios hegemónicos.

Si bien las dos cosas representan intereses diferentes, ambas tienen un punto de encuentro: los trabajadores de la prensa.

Ayer, durante la cobertura mediática que realizaban los medios de Córdoba de la movilización de los gremios estatales en contra de la reforma de la Ley Previsional, Karina Vallori periodista de Canal 12, fue agredida mientras cronicaba en vivo para NoticieroDoce.

Desviando la atención de lo importante, los revoltosos, irrespetuosos atacantes empujaban a la profesional de prensa mientras intentaba seguir con su labor, pero lo que más llamó la atención fueron las frases y las imágenes completamente sugestivas que se veían al momento del vivo.

Mientras que algunos tapaban la cámara, otros ponían delante de ella un voto del candidato a presidente del Frente para la Victoria, Daniel Scioli. Al tiempo, personas que rodeaban y empujaban a Vallori señalaban con sus manos la “V” de la Victoria y surrurraban al oído de la periodista: “Vos trabajás para el Grupo Clarín”.

Una vez más la  disputa simbólica que instaló el kirchnerismo contra el monopolio medi´ñatico tomó repercusiones y esta vez para mal.

Pero no se debe confundir. A pesar que la lucha de los gremios estatales contra la reforma del Gobierno de Juan Schiaretti tomó otro color, debido a las agresiones, el reclamo sindical continúan gestándose dentro de los marcos legales, así mismo las personas que acompañaron la marcha y los hicieron de forma pacífica. Entonces, ¿qué sucedió? ¿infiltrados K?

Ningún motivo es válido para atentar contra la libertad de expresión y menos aún contra la integridad física de una persona. La grieta ¿existe o no? Lo único cierto es que la intolerancia denotada en las acciones de ciertos sujetos empapan la labor de muchos y lo que muchos más consideran indispensable: la validez de la palabra.

Desde Informes y Noticias Córdoba nos solidarizamos con nuestra colega y bregamos por la defensa de la libertad de expresión, siempre.

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