domingo , 15 de septiembre, 2019

Liberaron a los dos guardias del Coto de San Telmo que causaron la muerte de un anciano

El jefe de Operaciones del supermercado fue procesado por “homicidio preterintencional” mientras que el vigilador fue sobreseído.

La Justicia liberó ayer al vigilador y al jefe de Operaciones del Supermercado Coto en el barrio porteño de San Telmo, que fueron detenidos el viernes pasado por la muerte de un anciano que fue golpeado luego de haber robado chocolate, queso y aceite.

Sin embargo, el jefe de Operaciones, identificado como Ramón Serafín Chávez, fue procesado por “homicidio preterintencional”, mientras que el vigilador Gabriel Alejandro de la Rosa fue sobreseído.

En las filmaciones de las cámaras de seguridad del comercio se puede ver cuando Vicente Ferrer, de 68 años, es reducido y golpeado por Chávez.

“No soy un asesino, soy un trabajador, trabajo todos los días para darle de comer a mi familia, soy un trabajador y nada más”, sostuvo De la Rosa quien trabaja para la Cooperativa de Trabajo de Seguridad y Vigilancia Dogo Argentino LTDA, adonde quedó suspendido.

Seguidamente, el acusado relató: “Lo veo salir con mercadería en el estómago, con chocolates y queso, por la salida sin compra, es decir no abonando la mercadería escondida entre sus ropas. Trato de detenerlo y le digo: ‘señor, por favor, no se retire’. Él hace caso omiso, sigue su marcha, sale, salgo atrás de él y me dice ‘¿qué es lo que querés?’. Se está llevando mercadería sin abonar, se está llevando un queso y un chocolate. Entonces lo agarro del brazo, él quiere soltarse y dice ‘dejame'”.

Según la narración de De la Rosa, en ese momento llegó “el jefe de operaciones, que lo retiene y me envía a buscar a la Policía”, terminando así su participación en el hecho. “Simplemente cumplí con mi trabajo, nunca hice algo de más”, remarcó.

Cabe recordar que Vicente Ferrer fue golpeado por la seguridad del supermercado ubicado sobre avenida Brasil al 500, en San Telmo, Buenos Aires, luego de que el hombre sustrajera dos chocolates de 170 gramos; un queso fresco de medio kilo; y una botella de vidrio de aceite de oliva extra virgen de 500 mililitros.

Según testigos, el hombre de 68 años se descompensó pero fue encontrado por personal policial a unos 60 metros de un supermercado.

Ferrer fue trasladado a un hospital pero finalmente murió debido a una hemorragia cerebral.

La autopsia determinó que el hombre falleció como consecuencia de un traumatismo craneoencefálico y una hemorragia cerebral.

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