sábado , 7 de diciembre, 2019

La FAP dice que la UCR debe definir si es de centroizquierda o de centroderecha

La diputada socialista Alicia Ciciliani no descartó que la fuerza a la que pertenece, el Frente Amplio Progresista (FAP), confluya en el futuro con la UCR en un mismo espacio, pero juzgó que primero el radicalismo “deberá definir si se insertará en la centroderecha o la centroizquierda”.
“El radicalismo tiene que definir para dónde va. Si va a insertarse en la política argentina en un espacio de centroderecha o de centroizquierda, o si va a hacer como el peronismo que en los 90 fue líder de la centroderecha y ahora es progresista”, sostuvo la legisladora, vicepresidenta tercera de la Cámara baja, al opinar sobre la relación entre ambas fuerzas.
En una entrevista con Télam, Ciciliani, estrecha colaboradora del titular de ese espacio, Hermes Binner, consideró “posible” confluir con la UCR y con “grandes sectores del justicialismo” en la “construcción de un proyecto de izquierda y progresista, como el que postula el FAP”.
“Uno puede ganar una elección, pero si no ganó en la mayoría de la sociedad la adhesión a una idea de transformación y de cambio, no va a haber cambio”, reflexionó la legisladora, para quien la UCR atraviesa “un momento de gran debate y confusión”.
En ese marco, dio por hecho que Binner será candidato a diputado nacional el año próximo y que dos años después el ex gobernador de Santa Fe volverá a lanzarse a la pelea presidencial, al frente del Frente Progresista.
“Es una tradición; todos los presidenciables llegan al Congreso. El Parlamento pasa a ser una caja de resonancia política muy interesante y creo que Binner va a estar en Diputados en el 2013”, indicó.
Además, Ciciliani dijo que “hay muy pocos dirigentes políticos que tengan capacidad de llevar adelante un país y, entre esos pocos, está Binner”, lo que contribuye a la intención del FAP “no sólo de ganar las elecciones, sino de gobernar el país”.
En el plano parlamentario, Ciciliani puso duda las futuras relaciones entre los bloques, aunque sí destacó como positiva la llegada de Julián Domínguez a la presidencia del cuerpo.
“Hay un uso legítimo de la mayoría parlamentaria, otorgada por las elecciones, pero no hay un respeto institucional a las voces de las minorías, que también pueden hacer un aporte; no se ve ese reconocimiento a que el otro tiene algo bueno para decir”, argumentó.
Con todo, admitió que el Congreso, en esta etapa recién iniciada, muestra “notorios cambios” en el respeto por las condiciones de trabajo, especialmente de los bloques minoritarios” y atribuyó esa nueva actitud a la impronta de Domínguez.
“En el FAP creemos que estamos más cerca de los postulados socialistas, no como partido, sino como filosofía”, respondió Ciciliani a una consulta sobre si su espacio tiene más puntos de encuentro con la visión progresista del kirchnerismo, de la UCR o de los partidos de izquierda.
Advirtió que “no puede haber progresismo sin respeto a las instituciones, a las fuerzas políticas y a la dimensión humana puesta por encima de cualquier otra cosa” y lamentó que en la agenda política no figuren los “nuevos cambios y desafíos estructurales que se plantean en el mundo”.
“¿Quién puede negar los avances?, pero es hora de hacer un replanteo”, insistió y, si bien elogió “el proceso de recuperación de la autoridad presidencial, de la economía, del ensanchamiento de la base del Estado hacia políticas públicas”, consideró que “no están en la agenda del Gobierno los cambios y desafíos estructurales”.

 

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