viernes , 13 de diciembre, 2019

“La beatificación de mi hermano sería una gran caricia para el alma”

Lo expresó Marta Murias, hermana de Carlos de Dios Murias, sacerdote cordobés que sería el primer beatificado por el papa Francisco. Narró el secuestro y asesinato de los “mártires de Chamical”.

Este martes el padre Carlos Trovarelli, provincial franciscano en Argentina y Uruguay, explicó al diario italiano La Stampa que Jorge Bergoglio firmó la canonización de Dios Murias en mayo de 2011 cuando todavía era arzobispo de Buenos Aires. Trovarelli indicó que la canonización fue realizada “con discreción, para evitar que fuera bloqueada por otros obispos argentinos, que todavía estaban en contra de iniciativas de este tipo basadas en el compromiso social de los sacerdotes”.

Sobre la Iglesia dijo que es “inmensa” y “dentro de estos millones de curas y sacerdotes, distintas órdenes, están los más conservadores que no quieren salir de sus púlpitos, de sus colegios lucrativos y sus bancos; están los curas como Angelelli y mi hermano, que dicen que la pastoral de Jesús estaba con los pobres”.

“Primatesta, gran amigo de Menéndez y Videla, no estaba a favor del Concilio Vaticano II y nunca jamás hemos tenido comunicación con ningún obispo cordobés”, fustigó refiriéndose al rol de la Iglesia en la provincia de Córdoba durante la dictadura y en el retorno de la democracia.

Carlos y Gabriel, los mártires de Chamical. “La última noche de vida de él (por Carlos de Dios Murias) estaba cenando en la parroquia, junto con el otro párroco frances (por Gabriel Longueville) y unas hermanas laicas que vivían en la casa de al lado, cuando vinieron gente de la Federal, supuestamente eran de la banda de Aníbal Morrón y lo llaman a mi hermano para que fuera a la Policía”, relató en declaraciones al programa radial Nada del Otro Mundo.

“Era para testificar y ayudar a un preso”, continuó señalando que a Carlos, su hermano, le pareció sospechoso por la hora pero igualmente salió hacia la comisaría. “Sintió miedo y le pidió a las hermanas que rezaran fuerte”, recordó y agregó que “Gabriel le dijo `hermano, yo te acompaño´”.

“Esa fue su decisión y su martirio”, rememoró Marta.

“A Carlitos, en vez de llevarlo a la comisaría, lo llevan a la base aeronáutica del Chamical, donde el comodoro (Luis Fernando) Estrella y el comisario (Domingo Benito) Vera lo torturan hasta darle casi la muerte”, indicó.

Finalmente, a unos diez kilómetros de la comuna, “los tiran sobre las vías del tren donde le aplican el último tiro de gracia que le voló la cara”.

En el juicio que finalizó el pasado 7 de diciembre, el Tribunal Oral Federal de La Rioja condenó a Luciano Benjamín Menéndez, Luis Fernando Estrella y Domingo Benito Vera, por los crímenes de lesa humanidad cometidos en esa provincia. SRT

 

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