viernes , 22 de noviembre, 2019

Incendio en el Amazonas consumió casi 500 mil hectáreas

En lo que va del año se registraron 72.843 incendios forestales por la “política de desarrollo” para la agricultura y la minería del Gobierno. Bolsonaro argumentó que “es la temporada de incendios” y bromeó: “Me solían llamar capitán Motosierra y ahora soy Nerón incendiando el Amazonas”.

Desde el jueves hasta hoy, el Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales (Inpe) de Brasil detectó 9.507 nuevos incendios forestales, principalmente en la cuenca del Amazonas, hogar del bosque tropical más grande del mundo y al que se considera vital para contrarrestar el calentamiento global.

El incendio se extiende a través de los estados de Acre, Rondônia, Mato Grosso y Mato Grosso do Sul, llegando a la triple frontera entre Brasil, Bolivia y Paraguay.

Con el río más grande del mundo y una fuente de riqueza natural donde conviven innumerables especies de animales y plantas, la Amazonía es hogar de 34 millones de personas, con más de 350 grupos indígenas.

Entre enero y lo que va de agosto se registraron 72.843 focos intermitentes de incendios forestales, consecuencia de la “política de desarrollo” del presidente brasileño para la agricultura y la minería. Las ONG hicieron durante toda la semana un llamado a Jair Bolsonaro en las redes por las hectáreas de bosques que están siendo arrasadas bajo el hashtag #PrayForAmazonia (reza por el amazonas). Las imágenes de la selva prendida fuego recorrieron las redes.

“Me solían llamar capitán Motosierra y ahora soy Nerón incendiando el Amazonas. Pero si es la temporada de incendios”, se defendió el mandatario semanas atrás de las críticas de las organizaciones. Inclusive, desmintió los datos provistos por el Inpe, que informó que los incendios aumentaron este año un 83 por ciento respecto al mismo periodo en 2018. Al menos 68 reservas protegidas fueron afectadas por las llamas. El director del Inpe fue despedido por Bolsonaro bajo la acusación de fomentar una imagen “pésima” de Brasil en el exterior y con datos “falsos”.

El organismo negó drásticamente que se pueda echar la culpa a la estación seca o a los fenómenos naturales por sí solos por el aumento dramático de incendios porque “no hay nada raro en el clima de este año ni en los niveles de lluvia en la región amazónica”. Los incendios pueden ser relativamente comunes en la estación seca, pero también son provocados por los agricultores que hacen quemas ilegales para liberar tierras y desarrollar sus negocios, amparados por la falta de control estatal y las políticas de Bolsonaro a favor de los terratenientes.

Desde que asumió al gobierno, Jair Bolsonaro dejó en claro que la protección ambiental no iba a ser una prioridad para su gestión. Una de las primeras promesas de campaña de Bolsonaro fue la fusión de dos ministerios contrapuestos, Agricultura y Medioambiente.

Como no pudo hacerlo, nombró en la cartera de Medioambiente al abogado derechista Ricardo Salles, ex responsable del área en Sao Paulo, acusado de haber cambiado las propuestas del plan de manejo de un área de protección ambiental para favorecer a empresas privadas. Además, una de sus primeras medidas fue frenar la demarcación de tierras indígenas al decretar que esas decisiones pasen por el Ministerio de Agricultura.

Por otro lado, Bolsonaro prometió abrir las tierras indígenas protegidas por la constitución a la explotación minera y forestal, con la excusa de que los indígenas podrán vivir de esas regalías.

(Fuente: Página 12)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *