viernes , 14 de diciembre, 2018

Hacienda colocó nueva deuda por u$s 400 millones en Letras del Tesoro

Además, el Gobierno no logró renovar los vencimientos de esta semana, que ascienden a u$s500 millones. 

El Gobierno se adjudicó u$s400 millones en la licitación de Letras del Tesoro (Letes) en dólares a 182 días y no logró renovar los vencimientos de esta semana, que ascienden a u$s500 millones. Fue en un marco donde está cayendo la demanda por los títulos dolarizados debido a las tasas atractivas que ofrecen los instrumentos en pesos, todavía por encima del 40 por ciento.

Para el Gobierno, de todos modos, fue una buena noticia, debido a que se esperaba que la demanda fuera menor. El Tesoro recibió órdenes por u$s486 millones, de los cuales se tomaron u$s400 a un precio de corte de u$s981,64 por cada u$s1.000, lo que representa una tasa del 3,75 por ciento anual. Se recibieron 6.497 órdenes de compra y para las órdenes al precio de corte se aplicó un factor de prorrateo del 55,57 por ciento.

Un dato positivo para el Gobierno fue que logró reducir la tasa con respecto a las licitaciones anteriores, donde debía ofrecer rendimientos más cercanos al 4 por ciento. Es más, por las Letes a un año, la entidad que comanda Nicolás Dujovne ofreció Letras a un año con un rendimiento del 5,5 por ciento.

El pasado 11 de julio, el Gobierno logró refinanciar el total de la deuda, que ascendía a unos u$s1.200 millones gracias a la emisión del Bono en Moneda Dual al 2020, que concentró la demanda, mientras que las Letes a 210 días captaron apenas u$s514 millones.

Las Letras del Tesoro comenzaron siendo un instrumento atractivo a mediados de 2016 debido a que ofrecían una tasa superior a la de los plazos fijos en dólares, sumado a que no estaban expuestas a la volatilidad. Además, se permitía acceder a un tipo de cambio más barato que el oficial, ya que los inversores podían suscribirse tanto en dólares como en pesos, al valor del tipo de cambio mayorista.

Actualmente, su atractivo ha disminuido debido a que los analistas esperan una mayor estabilidad cambiaria y una menor volatilidad, luego de la turbulencia que fue desde fines de abril hasta fines de junio, donde el dólar subió más de 40 por ciento. Además, se espera que las tasas en pesos comiencen a bajar a medida que se desacelere la inflación, de modo que es el momento para aprovecharlas.

(Fuente: Ámbito)

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