miércoles , 18 de septiembre, 2019
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En lo que va del año, 1,4 millones cayeron bajo la línea de pobreza

Según la Universidad Católica, 350 mil argentinos ahora pasaron a ser indigentes debido a la “economía inflacionaria” y a “los ajustes” implementados por el Gobierno. La UCA estimó en 34,5% el índice en marzo de este año y remarcó que “el aumento de pobres es el fracaso del sistema político económico”.

Un estudio de la Universidad Católica Argentina (UCA) reveló que en los tres primeros meses del año se registraron 1,4 millón más de pobres que el año pasado y 350 mil personas en situación de indigencia, lo que atribuyó a “una devaluación con ajuste de precios”.

A fines del año pasado, había 11,5 millones de pobres, mientras que ahora hay 13 millones, y 2,3 millones de personas viven en la indigencia en todo el país.

Asimismo, el estudio estimó que el índice de la pobreza habría pasado de 29 por ciento a fines de 2015 a 34, 5por ciento en marzo de este año.

De esta forma, la pobreza afecta al 32,6 por ciento de la población y la indigencia al 6,2 por ciento.

La canasta básica total (CBT), a la que debe acceder una familia tipo de dos adultos y dos niños para no ser pobre, se ubicó en 7.033 pesos en 2015, y se elevaría a 7.877 en abril de este año.

El director del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA, Agustín Salvia, explicó que la complicada situación económica está vinculada “al aumento del costo de vida y al actual proceso inflacionario” aunque aclaró que “estas proyecciones no toman en cuenta las perdidas de empleo ocurridas en el marco de una economía inflacionaria y afectada por ajustes macroeconómicos, ni los recientes anuncios de incremento en materia de transporte y servicios domiciliarios“.

El aumento de pobres es el fracaso del sistema político económico para generar un crecimiento equitativo con igualdad de oportunidades”, advirtió.

El informe advirtió que “según la evidencia analizada, si al menos en el corto plazo no se logra controlar los aumentos de precios en productos y servicios básicos y reactivarse la demanda de empleo, se estará cada vez más lejos de una mejora genuina en la distribución del ingreso, y difícilmente podrá revertirse la tendencia ascendente que están registrando las tasas de indigencia y de pobreza urbana”.

En cuanto al balance entre 2010 y 2015, el informe mismo destacó que “a pesar del contexto de alta inflación que se experimentó durante el periodo, dado el protagonismo que asumieron las políticas de transferencia de ingresos hacia los sectores más vulnerables, las tasas de indigencia tanto a nivel de hogares como de población cayeron entre 2010 y 2013, tendiendo luego a mantenerse en niveles estables en 2014″.

“Más recientemente, entre 2014 y 2015, la indigencia volvió a exhibir una tendencia levemente descendente, alcanzando al 5,3%”, puntualizó el relevamiento mientras que las “tasas de pobreza experimentaron una importante reducción entre 2010 y 2011, para posteriormente presentar una tendencia ascendente entre 2012 y 2015 hasta alcanzar al 29%”.

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