sábado , 17 de agosto, 2019

El Obispo del Lujo fue sancionado por Francisco

El papa Francisco suspendió temporalmente “a partir de hoy” a monseñor Franz-Peter Tebartz-van Elst, más conocido como el “obispo del lujo” de la ciudad de Limburgo, Alemania.

“La Santa Sede considera oportuno” que monseñor Tebartz-van Elst deje “durante un tiempo” la diócesis, a la espera del resultado de la investigación interna, informó el Vaticano en un comunicado.

El sumo pontífice tomó esta decisión después de varias reuniones con representantes de la Iglesia alemana. También se reunió el lunes en el Vaticano con el obispo involucrado, blanco de críticas por sus gustos costosos.

Tebartz-van Elst, de 53 años, fue acusado de haber emprendido la construcción de una onerosa sede episcopal, con museo, sala de conferencias, capilla y apartamentos privados. El proyecto, decidido por su predecesor, costaba unos 5,5 millones euros, pero los gastos de la obra ya llegaron a los 31 millones de euros.

Los medios alemanes informaron que el sacerdote gastó 15.000 euros en un jacuzzi personal y otros casi 3 millones de euros en un comedor de 63 metros cuadrados. El obispo además está siendo investigado penalmente por el tribunal de Hamburgo por haber mentido sobre su viaje en clase ejecutiva a India para visitar a los pobres de ese país.

Los católicos alemanes, muchos de los cuales reclaman la renuncia de Tebarz-van Elst, manifestaron su “satisfacción” por la decisión del papa argentino y dijeron que se ofrece “una nueva oportunidad” a esa diócesis.

“La situación para los creyentes y para el conjunto de la Iglesia alemana en las últimas semanas era pesada”, reconoció en una nota Alois Gluck, presidente del Comité Central de los Católicos Alemanes, según la agencia AFP. El vocero del gobierno alemán, Georg Streiter, rechazó comentar la decisión al considerarla “un asunto interno de la Iglesia”.

El Papa quiso informarse personalmente de la situación y por ello recibió al cardenal alemán Joachim Meisner, de la diócesis de Colonia y cercano al controvertido obispo y a otros exponentes de la iglesia alemana, entre ellos a Robert Zollitsch, presidente de la Conferencia Episcopal Alemana, con los que abordó el delicado escándalo.

En septiembre pasado, el Vaticano envió a Limburgo al cardenal italiano Giovanni Lajolo, quien debe elaborar un informe. El papa será informado “en forma permanente y objetiva” sobre la investigación, precisó el comunicado.

 

 

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