martes , 24 de septiembre, 2019

El juez Lijo reemplaza a Rafecas en la causa Ciccone-Boudou

Ayer quedó a cargo del expediente luego de un sorteo realizado en la Cámara Federal. Es otro magistrado nombrado por Kirchner. Una de las primeras medidas que decidirá es si acepta apartar al fiscal Rívolo del caso como quiere el Gobierno.
El sistema informático de sorteos de la Cámara Federal porteña determinó que el juez Ariel Lijoquedara a cargo del expediente judicial en el que se investiga si el vicepresidente de la Nación Amado Boudou cometió el delito de negociaciones incompatibles con la función pública cuando, como ministro de Economía, intercedió en favor de la empresa Ciccone Calcográfica para que la AFIP le otorgara una moratoria extraordinaria.
El juez originario del caso era Daniel Rafecas quien fue apartado anteayer por la Sala I de la Cámara Federal porteña. Los camaristas Eduardo Freiler, Eduardo Farah y Jorge Luis Ballestero sacaron del caso a Rafecas a partir del pedido hecho por el abogado Diego Pirota que representa a José María Núñez Carmona, pero defiende, en los hechos, a Boudou. Rafecas fue apartado porque un amigo de su familia, Ignacio Danuzzo Iturraspe, reveló un intercambio de mensajes de texto en el que el juez orientaba a Boudou y Núñez Carmona respecto de la causa. Pero en esos mensajes también se advierte que Boudou, Núñez Carmona y Alejandro Vandenbroele compartían estrategia judicial a pesar de que el vice y el acusado de ser su testaferro niegan conocerse.
Lijo procesó al ex presidente Carlos Menem y otros imputados por encubrimiento durante la investigación del atentado contra la AMIA. Investiga el pago de coimas de la empresa Siemens para confeccionar los DNI durante el menemismo y los negocios con los que empresas ferroviarias favorecieron a una firma del hermano de Ricardo Jaime quien fue secretario de Transporte del kirchnerismo. También procesó a sindicalistas por haber cobrado reintegros estatales por casos de enfermos que no habían tenido padecimiento alguno.
A partir del resultado del sorteo de ayer Lijo investiga a Boudou por el Caso Ciccone, pero también tiene el expediente, en estado incipiente aún, sobre el enriquecimiento ilícito del vicepresidente. Y a su cargo quedó la denuncia que hizo Boudou por el delito de tráfico de influencias contra el estudio del ex Procurador General Esteban Righi y el presidente de la Bolsa de Comercio Adelmo Gabbi. El vice dijo que desde el estudio Righi le ofrecieron lobby judicial y que Gabbi le ofreció un soborno en nombre de la empresa Boldt-que quería quedarse con Ciccone-. Boudou negó haber aceptado los ofrecimientos. Esa denuncia aún no fue ratificada por Boudou. Lijo le otorgó al vice la posibilidad de ratificarla de tres modos: por escrito, presentándose en el juzgado o inclusive con la constitución del juez en el Senado. La semana que viene, según fuentes de Tribunales, Boudou cumpliría con el trámite necesario para que comience la investigación y ratificará por escrito la denuncia.
Lijo tiene que resolver si el fiscal Carlos Rívolo permanece a cargo de la investigación judicial tal como lo hace dispuesto Rafecas. Y también debe decidir si el fiscal es apartado como pidió Boudou a través del abogado de su amigo y socio Núñez Carmona. El empresario marplatense cuya fortuna aumentó al tiempo que su amigo Boudou creció en la función pública, pidió que Rívolo se vaya de la causa porque, entre otros temas, lo acusan de haber violado el secreto de sumario ya que el periodismo se enteró del allanamiento que se realizó en un departamento propiedad del vice pero que está alquilado a una persona que desde 2011 no pisa el país. La Justicia sospecha que Vandenbroele vivía en ese departamento que era de Boudou en lugar de Fabián Carosso Donatiello, supuesto inquilino de Boudou. El contrato de alquiler nunca fue aportado a la Justicia.

 

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