viernes , 23 de agosto, 2019

El jesuita que llegó a Papa con un modo de vida austero

Ni sus achaques de salud -le falta un pulmón- ni su edad avanzada -tiene 76 años-, le impidieron a Jorge Bergoglio llegar al pontificado y convertirse en el sucesor de Benedicto XVI.

Presidente por dos períodos de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), Bergoglio es desde 1998 arzobispo de Buenos Aires, cargo para el cual había presentado su renuncia en diciembre del año pasado, al haber alcanzado los 75 años, el límite de edad establecido.

Hincha fanático de San Lorenzo y amante del tango, Bergoglio es reconocido por su modo de vida austero y sencillo. En Buenos Aires, suele viajar en colectivo o subte, sin ningún tipo de custodia, y acercarse a las comunidades parroquiales sin previo aviso.

Desde la arquidiócesis de Buenos Aires, trabajó por una Iglesia “puertas afuera”, exhortando a los fieles a “salir a las calles” y “no quedarse encerrados en las sacristías”, y muchos de sus mensajes y homilías se centran en las necesidades de los más débiles y en problemáticas como el trabajo esclavo, la gente en situación de calle, la drogadicción.

Durante su gestión al frente del arzobispado local ha sido conocida su preocupación por el crecimiento de las villas en la Ciudad, que lo hizo crear un equipo de curas especialmente encargados de la asistencia pastoral de las personas que viven en ellas.

Considerado un “moderado” dentro de las líneas del Episcopado argentino, ubicado en el centro entre los sectores conservadores y progresistas, Bergoglio se opuso férreamente a la ley de matrimonio igualitario sancionada en nuestro país en 2010.

“Recen y hagan rezar por mí”, es la frase-latiguillo con la que suele despedir desde hace años a cada fiel que se acerca a saludarlo.

Nacido en la ciudad de Buenos Aires el 17 de diciembre de 1936, Berogglio es hijo de un matrimonio de italianos formado por un empleado ferroviario y una ama de casa. Egresó de la escuela secundaria industrial ENET 27 con el título de técnico químico.

A los 21 años decidió convertirse en sacerdote e ingresó en el seminario del barrio Villa Devoto, como novicio de la orden jesuita, y fue ordenado sacerdote en la Compañía de Jesús el 13 de diciembre de 1969.

Fue elegido obispo auxiliar de Buenos Aires en mayo de 1992 por Juan Pablo II y ordenado obispo el 27 de junio de 1992, en la Catedral de Buenos Aires por el cardenal Antonio Quarracino, entonces arzobispo de Buenos Aires, iniciando su ministerio pastoral como arzobispo de la ciudad el 28 de febrero de 1998.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *