viernes , 15 de noviembre, 2019

El endoscopistadijo que desconocer qué le pasó a Pérez Volpin

“No sé lo que pasó, juro por Dios que no séqué pasó aquel día”, aseguró Diego Bialolenkieral declarar en indagatoria a la vez que remarcó que “el endoscopio es un elemento inofensivo”.

El endoscopista Diego Bialolenkier aseguró ayer que el estudio que le practicó a la periodista Débora Pérez Volpin “no hizo la lesión” que le provocó la muerte.

Al declarar en indagatoria, el profesional que se encuentra imputadopor “homicidio culposo” afirmó: “No sé lo que pasó, juro por Dios que no séqué pasó aquel día”.

Asimismo, Bialolenkierremarcó que “el endoscopio es un elemento inofensivo”.

“Siento mucho lo que le pasó a mi paciente, era mi paciente (…) Entiendo el dolor de la familia, es igual al dolor que tengo yo. Esto me cambió la vida”, afirmó a la vez que contó que se encuentra desempleado y con tratamiento psiquiátrico.

Durante la jornada de ayer también declaró el médico legista Julio Ravioli, propuesto por la defensa, quien explicó que “el endoscopio tiene un extremo romo que no puede producir lesiones punzantes” y señaló que las mismas fueron producidas por “masivo ingreso de aire en el sistema digestivo”.

Asimismo, apuntó la anestesista Nélida Puenteal afirmar que el propofol que le proporcionó a Pérez Volpin “fue repetido” por la paciente a la vez que manifestó no comprender porque le proporcionó dexametasona.

Respecto a la autopsia, Ravioli dijo que “nunca ví algo semejante en un cuerpo por la cantidad de aire que tenía ese cuerpo” y recordó que “tenía patología cardíaca, lo que genera arritmia y paros cardíacos”.

Cabe recordar que durante el proceso se investigan las responsabilidades por la muerte de Pérez Volpin, ocurrida el 6 de febrero de 2018, cuando era sometida a una endoscopía por un dolor abdominal.

Por el hecho, el endoscopista Diego Ariel Bialolenkier y la anestesista Nélida Inés Puente son juzgados por “homicidio culposo”. El juez Carlos Bruniard acusó a Bialolenkier de provocar la lesión por la que murió Débora, mientras que sobre Puente concluyó que “advirtió tardíamente el cuadro que presentaba Pérez Volpin y dicha demora y su posterior desempeño contribuyó al desenlace final”.

La querella argumentó en su acusación que el endoscopista “logró ingresar con el endoscopio hasta la segunda porción duodenal, no sin antes provocar con su intervención una perforación del esófago torácico”. “Aquella situación no fue advertida por el médico endoscopista, que continuó con el estudio hasta que, en algún momento -muy tardío por cierto-, la médica Nélida Inés Puente, anestesista, advirtió una desaturación en la paciente”.

Según la pericias, “la causa de muerte determinada macroscópicamente ha sido congestión y edema pulmonar, neumomediastino y neumoperitoneo”, los cuales estarían relacionados “con las maniobras instrumentales endoscópicas practicadas en la vía digestiva, dado el hallazgo de las lesiones descriptas en el esófago y estómago”.

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