jueves , 19 de septiembre, 2019

El año del conflicto – De nuestra Redacción

José Manuel de la Sota hizo hincapié en sus saludos navideños en la necesidad del diálogo, la concordia, los acuerdos, la tolerancia. No fue  sólo para seguir el libreto de su “hombre sabio y reflexivo” con el que se presentó a la campaña electoral. Es que sabe que 2012 será el año de la conflictividad por todos los frentes.
Van a reclamar los gremios estatales, más allá de la alianza política que tiene con el SEP y la UEPC (las conducciones serán desbordadas si mantienen una estrategia de no confrontación), pero también van a protestar diversos actores sociales vinculados a un Estado provincial que entrará en emergencia (el gobernador prefiere llamarla austeridad). Contratistas, proveedores, entidades no gubernamentales, asociaciones ya están alerta ante la amenaza cada vez más concretas de arcas vacías.
De la Sota sabe que con plata es fácil construir capital político. El tema es poder sostenerlo con las cuentas en rojo. La obra pública avanzará a un ritmo mucho más lento que en el frenético tramo final de la gestión de Juan Schiaretti. Por eso, aparecen los antiguos y los nuevos propagandistas de De la Sota para tratar de adornar cada anuncio, cada plan, cada programa, mientras el gobernador seguirá apostando a reemplazar la falta de plata con su tono de sabiduría dada por los años.