viernes , 23 de agosto, 2019

Denuncian a empresa que hizo el Camino El Cuadrado

Es la ruta que conecta las Sierras Chicas con el Valle de Punilla. Una investigación del legislador radical Rodrigo De Loredo concluye que la UTE Britos-Helport hizo sólo 8,6 de los 11,9 kilómetros adjudicados pero recibió pagos por la totalidad. Un jefe de Vialidad dice que el proyecto está mal hecho y que la empresa debería hacerse cargo. Sin embargo, está en marcha una licitación para cubrir con fondos públicos los errores. Hay desmoronamientos continuos y roturas en el asfalto. Por los errores, dicen que el trazado es peligroso.
si bien la UTE que conforman Britos SRL y Helport S.A ya cobraron por el 100 por ciento de los trabajos, dejaron el 27,7 por ciento inconcluso y ahora pretenden que el Estado vuelva a desembolsar más de 23,8 millones de pesos por una obra que ya pagó.
El 18 de abril de este año, una pareja que vive en La Falda escapó de milagro de un derrumbe. “Nos chocó una piedra de costado, como si fuera la mitad de un Fiat 600”, relató entonces Facundo a una radio cordobesa. Ese desprendimiento de roca no fue una excepción; es lo habitual.El viernes, este diario recorrió el Camino del Cuadrado y en tres tramos había obreros tratando de construir defensas que eviten nuevos accidentes. Se están colocando protecciones en los terraplenes y sistemas de contención en las laderas de las montañas.
Tanto el gobierno provincial como la empresa sostienen que no hubo errores de diseño y que es una situación normal para una obra vial de esas características. Sin embargo, hay voces que niegan esa versión.
Mario Espada es ingeniero, hace 32 años que trabaja en Vialidad Provincial y actualmente es el jefe de la División Técnica Económica del Departamento Gestión Económica de Obras. En esa área se elaboran los presupuestos de los proyectos que se financian con dinero del Estado provincial.
El Camino del Cuadrado se construyó en dos tramos. El primero arranca en la ruta E-53, a la altura de Salsipuedes, y se extiende por 22,9 kilómetros. La segunda parte, de 11,9 kilómetros, es donde se produjeron los problemas constructivos. En total, son casi 35 kilómetros que conectan las Sierras Chicas y sus localidades de Río Ceballos, Unquillo, Salsipuedes con las ciudades del Valle de Punilla, como Cosquín, La Falda, Valle Hermoso y La Cumbre.
Los primeros 22,9 kilómetros costaron 61,6 millones de pesos y estuvieron a cargo de las firmas Boetto y Butigliengo, Cissa, Afema y Britos Hermanos. Pero todos los problemas se generaron en el segundo tramo, que quedaron en manos de Britos, una empresa con estrechos vínculos con el poder provincial, y Helport. Recibieron la obra en 2007 y, pese a que la cobraron con reajustes de precios, todavía no la terminaron.
El ingeniero Espada dice que el Camino del Cuadrado es el ejemplo más elocuente de lo que no debe hacerse en ingeniería de caminos.
Está ansioso por hablar. Tiene tonada norteña. Pide un cortado en el bar de Cañada y La Rioja. “La segunda parte de la obra arrancaba en la progresiva 22.900 y conectaba con la ruta nacional 38. No sé por qué pero ese presupuesto no pasó por mi área. Pero en julio de 2011 me llega un expediente con el nombre Pavimentación Variante Urbana en Valle Hermoso, con una longitud de 3,3 kilómetros. Fuimos a ver el emplazamiento y lo primero que observo es que habían modificado el proyecto. Habían variado las pendientes de los taludes, los cortes de los cerros. Y observo que esos cambios no iban a ser suficientes, que iba a haber desprendimientos de rocas. Presupuesté la obra pero hice una nota en la que observé lo que vi y le planteé a la superioridad que había que cambiar los taludes para evitar problemas”, relata el ingeniero.
Ese proyecto de Variante Urbana revelaba que la empresa había cobrado por los 11,9 kilómetros pero había construido sólo 8,6. “El segundo tramo del Camino del Cuadrado salió con la modalidad de proyecto ejecutivo, que es cuando una empresa dice que va a ejecutar una obra con el proyecto que ella diseñó. Eso significa que tiene que hacer los estudios previos, geológicos, técnicos, morfológicos para encarar la obra. Pero como esos estudios no se hicieron correctamente, tuvieron que hacer modificaciones de obra y se quedaron sin plata 3,3 kilómetros antes de llegar a la ruta 38”, indicó Espada.
El legislador radical Rodrigo de Loredo también tiene la lupa puesta sobre el Camino del Cuadrado. Rastreó los presupuestos y los decretos que marcan que las cifras de la obra se fueron por las nubes, como el mismo trazado.
Para De Loredo, la obra provincial fue un negocio redondo principalmente para Britos S.R.L. La UTE que conformó con Helport S.A. ganó la licitación en 2007 por un total de 47.520.000 pesos, según establece el decreto 1025/07. En el año 2010, por decreto 1894, las partidas se elevaron en 14,3 millones de pesos, lo que implica un 28,98 por ciento más. “Adujeron que se trataba de trabajos necesarios, de carácter imprevisible, que implicaban una modificación del contrato original. También en el mismo decreto se imputaba la suma de 19,9 millones de pesos para realizar obras complementarias y mitigar el impacto ambiental”, dijo De Loredo.
En total, la obra de 47,5 millones ya había saltado a 81,7 millones de pesos. “La justificación del gobierno para adjudicar mayores recursos a la obra es que se trató de trabajos de carácter imprevisto y no previstos originalmente. Ahora bien, lo que el Gobierno llama imprevistos surgen porque la UTE Britos y Helport no realizó correctamente los estudios técnicos previos y además porque se realizaron deficientemente los trabajos ejecutados”, dice el legislador radical.
Espada, con tres décadas de experiencia, también señala que las empresas constructoras se quedaron sin presupuesto porque tuvieron que gastar de más por su propia impericia. “El Camino del Cuadrado fue proyectado por la empresa Britos sin haber hecho los estudios previos que debería llevar toda obra civil. El proyecto estuvo mal elaborado y también fue deficiente la ejecución porque se hicieron grandes terraplenes que ahora están cediendo. Hay dos problemas graves: que no se sostiene los taludes del corte de la montaña y, por otro lado, los terraplenes son altísimos y están cediendo y en varias partes de la ruta la calzada cedió”, indica el ingeniero de Vialidad Provincial.
Explica que las pendientes que se diseñaron no tienen la inclinación necesaria y que, para ahorrar, construyeron terraplenes con el mismo material que obtuvieron al hacer las voladuras de la roca. Lo que se sacó de un lado se puso en otro y las consecuencias son altamente negativas. “Allí tendrían que haber hecho puentes en vez de rellenar”, dijo Espada.
Esas fallas son evidentes cuando se recorre la ruta. Hay seis sectores en los que el pavimento tiene parches porque los terraplenes sobre los que está asentado se van erosionando y dejando sin sostén a la obra vial. Además, los desprendimientos de rocas son constantes y la empresa Britos está buscando la manera de contenerlos. “Le van a seguir metiendo plata para subsanar. El problema es que quieren que el Estado se haga cargo pero la responsabilidad es de la empresa Britos, que cobró por los 11,9 kilómetros y no los hizo”, plantea el ingeniero.
A pesar de la fuerte inyección de recursos del Estado, la UTE no concluyó la obra. Quedó a 3,3 kilómetros del final. Espada y De Loredo explican que, como ya no podían seguir pidiendo ampliaciones presupuestarias, diseñaron una trampa. Las constructoras presentaron un nuevo proyecto para poder cubrir el tramo inacabado.
El expediente ingresó con el número 0045-015359/2010 y se denominada “Pavimentación Variante Urbana en Valle Hermoso tramo: Ruta Provincial E-57 – Ruta Nacional Nº 38. Longitud total 3,3 kilómetros”. Justo la extensión que falta para completar el Camino del Cuadrado.
“El presupuesto oficial de la Variante es de 17,1 millones de pesos con valores a abril de 2011, lo que en la actualidad representa un costo aproximado de 23.852.211 millones de pesos, según presupuesto realizado en base a la Tabla de Valores de Enero de 2013 elaborada por Vialidad Provincial”, detalla De Loredo.
Y agrega que con ese proyecto el gobierno está tratando de licitar nuevamente una obra ya licitada, adjudicada y que pagó en su totalidad. “La construcción debió ser terminada por la UTE Britos SRL y Helport S.A. Ese llamado a licitación no se hizo pero la obra aparece en el presupuesto 2013”, dice el legislador radical.
Es decir, la gestión de José Manuel de la Sota terminará lo que dejó inconcluso Juan Schiaretti y avalará el sobrecosto que se busca endilgarle a la Provincia por los errores constructivos de la UTE.
“Cuando observé el proyecto para esos 3,3 kilómetros le planteé a la superioridad que a la primera lluvia esa obra se iba a venir abajo. Sí, ya sabemos, me contestó. Eso me dio indicios de que la cosa venía direccionada de arriba. Cuando observé que la Variante Urbana era un invento para hacer los 3,3 kilómetros que faltaban, no llamaron a licitación
Por lo tanto, esa parte está sin terminar, nunca se hizo. Hasta ahora, no han podido encontrarle la vuelta para solucionar ese tema”, dice Espada. Diario Puntal

 

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