domingo , 18 de agosto, 2019
JuanAciar

Deberán indemnizar a la madre de un niño que murió electrocutado en 2009

La justicia admitió el daño moral reclamado por Sandra Meyer. La victima de 13 años murió al agarrarse de un cesto de basura electrificado que había en la vía pública.

El juez de 1ª Instancia y 36ª Nominación en lo Civil y Comercial de Córdoba hizo lugar ayer al pedido de daño moral solicitado por Sandra Meyer, la madre de un niño fallecido en la vía pública por electrocución en 2009.

En su resolución, el magistrado resaltó la dificultad de estimar la cuantificación numérica de dicho reclamo, destacó el deber de compensar los padecimientos afectivos y psicológicos sufridos.

El hecho ocurrió en vísperas de la Navidad del año 2009, cuando la mujer presenció el accidente en el que su hijo se electrocutó al sujetarse de un basurero colocado en la vía pública del que colgaba un alambre que ataba un cartel lumínico perteneciente a un local de venta de motos.

Las pruebas aportadas a la causa condujeron al magistrado a determinar que el cartel publicitario provocó la electrificación del basurero y, con ello, la muerte del niño. El juez destacó, asimismo, que Sandra Meyer había tomado notoriedad pública por el trabajo social que comenzó a realizar a partir del fallecimiento de su hijo.

En su sentencia, el magistrado afirmó que “solo quien sufre un intenso dolor espiritual puede, con fuerza y entusiasmo, impulsar la creación de una organización como ésta con fines sociales y altruistas”.

Destacó, asimismo, que cuando la desaparición de un hijo ocurre a tan temprana edad “siempre quedará a los padres la frustración por no haberlo visto crecer, así como la dolorosa incógnita sobre cuáles habrían sido su personalidad y futuro; y que presenciar el luctuoso accidente había agravado su detrimento espiritual, pues resulta inimaginable el sufrimiento de una madre que vivencia semejante episodio”.

Por este motivo, el juez condenó a los responsables al pago de 800.000 pesos como un modo de “procurar algunas satisfacciones de orden moral, susceptible, en cierto grado, de reemplazar en el patrimonio moral el valor que del mismo ha desaparecido”.

El resarcimiento deberá ser afrontado por la Municipalidad de Córdoba ya que el cartel estaba emplazado en un lugar público y prohibido, lo que denota una falla de controles municipales, por la empresa que colocó el cartel generador del daño, por la firma que fabricaba las motos comercializadas en ese local y por el propietario del emprendimiento comercial.

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