martes , 19 de noviembre, 2019

De la Sota defendió la tasa vial

Si es cierto que existe la soledad del poder, como afirman algunos, esa sensación debe alimentarse en el amplísimo e iluminado despacho principal del Centro Cívico. José Manuel de la Sota aguarda en la cabecera de una mesa oval, de dimensiones interminables. Allí, preside las reuniones de gabinete. Lo acompañan el vocero y su secretario privado, quienes se retiran para que la entrevista no tenga más testigos que las obras de arte que adornan el lugar, en la que sobresale un cuadro del pintor cordobés Alejandro Bonome.

Trató de enviar un mensaje tranquilizador y optimista a los cordobeses, en el balance del primer año de gestión que cumple mañana. Aunque se trata de su tercer mandato al frente de la provincia. En cada frase, De la Sota habla de “nosotros”, como reforzando la idea de que está acompañado de un equipo de trabajo. Pero no quedan dudas de que es él quien toma todas las decisiones.

Admite que 364 días atrás, cuando ingresó al nuevo edificio que inauguró de apuro su antecesor, el también peronista Juan Schiaretti, no pensó que iba a tener este nivel de enfrentamiento con la presidenta Cristina Fernández.

“No soy enemigo de los Kirchner. Incluso fui amigo de Néstor, pero la Presidenta no me dejó otro camino que recurrir a la vía judicial para tratar de cobrar lo que nos deben”, aclara de entrada, con gesto resignado. Aunque le da forma a su primera definición política: culpa al Gobierno nacional por la ruptura del diálogo.

Fuente La Voz

 

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