lunes , 21 de octubre, 2019

Críticas a la Justicia por las órdenes de restricción en la violencia de género

Tras conocerse que el asesino de Mariana Torres contaba con una restricción que le impedía aproximarse, los fiscales piden al Tribunal Superior que defina como delito la violación de tal prohibición.

Mauricio Marcón, el asesino de Mariana Torres, la joven abogada ultimada a balazos ayer por su ex pareja en Nueva Córdoba, contaba con una restricción que le impedía acercarse a ella. Junto ello, también había sido detenido por agresiones.

La eventual prevención del crimen generó un rápido debate, considerando que ya han sido 12 los asesinatos por cuestiones de género en lo que va de 2012.

La difusión de tales datos generó un extendido malestar social, que pronto llegó a los Tribunales provinciales.

Allí, los fiscales de instrucción volvieron a manifestarse carentes de herramientas para prevenir casos como el ocurrido ayer. En primer lugar, exigen que el Tribunal Superior de Justicia defina como delito la violación de la exclusión domiciliaria que se dicta en casos de violencia familiar.

Precisamente, el fiscal que interviene en la causa de Mariana Torres, Gustavo Sandoval, fue quien lo expuso en términos concretos.

“En estos momentos los fiscales de instrucción se encuentran en una disyuntiva ante una resolución de la Cámara de Acusación, que ha fallado diciendo que violar la restricción impuesta tanto por un juez como por un fiscal, no es delito”, explicó.

“No me va a temblar la mano para poner presa a la persona que viole ese derecho. Lo que pasa es que después hay que responder, en tanto y en cuanto el TSJ no baje líneas, en relación a esta temática”, añadió, para luego explicar un caso concreto en el que debió dejar en libertad a un hombre que había perseguido a una mujer.

Número espeluznante. Según revela María Esther Cafure de Battistelli, integrante del TSJ, hay 7979 denuncias radicadas en los 4 juzgados de Violencia Familiar, entre los meses de febrero y agosto de este año. Tal cifra, en sus palabras, resulta espeluznante.

Pero, ante las críticas por la no aplicación del pedido de restricción, consideró que es un recurso que no se aplica correctamente.

“La restricción es una orden tanto para el agresor como para la víctima”, señaló, equiparando las responsabilidades ante las reincidencias.

“Ahí es donde, pienso, hay un demérito en la conducta nuestra. La víctima está sola”, añadió.

Por otra parte, indicó que resulta imposible controlar el cumplimiento de la restricción.

“Lo que hay que hacer es que esa víctima nos ayude”, explicó.

Finalmente, consideró que la ley sobre femicidios, que cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados, podría ser una herramienta útil para los jueces, aunque se encargó de realizar una aclaración: “No es cualquier muerte de una mujer por un hombre. Es la muerte causada a una mujer por una persona que se siente en una posición de dominio”.

Fuente SRT

 

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