miércoles , 18 de septiembre, 2019

Cristina denunció ante Bonadio una maniobra del Gobierno para dejarla presa

La ex presidenta acusó al magistrado de actuar a través de un “ejercicio abusivo del poder” y advirtió que su convocatoria a declarar como acusada en la causa por la operatoria de dólar futuro es un acto de “prevaricato”.

La ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner acusó al juez federal Claudio Bonadio de actuar a través de un “ejercicio abusivo del poder” y advirtió que su convocatoria a declarar como acusada en la causa por la operatoria de dólar futuro es un acto de “prevaricato”, en un escrito entregado hoy en el marco de su indagatoria y que subió a su página de la red social Facebook.

En la presentación, se declara perseguida por el actual gobierno y acusó al juez de actuar a sabiendas de que está equivocado. Sostuvo que hay intención del Gobierno y de los jueces de “plantar una causa penal” que la prive de la libertad.

“No les tengo miedo”, indicó.

Fernández sostuvo además en el escrito, en referencia directa al gobierno de Mauricio Macri, que “con la complicidad judicial, pretenden colocarnos ante la opinión pública como culpables de los efectos de las medidas y decisiones que ellos adoptaron”.

La exjefa de Estado sostuvo que “cada vez que un movimiento político de carácter nacional y popular fue derrocado o finalizó su mandato, las autoridades que lo sucedieron utilizaron en forma sistemática la descalificación de sus dirigentes, atribuyéndoles la comisión de graves delitos, siempre vinculados con abusos de poder, corrupción generalizada y bienes mal habidos”.

Perseguida como Perón e Irigoyen
Según el razonamiento de la exmandataria, esto es para “barrer con las conquistas logradas y los derechos adquiridos por la sociedad en sus diferentes estamentos y actividades” y para “imponer programas de ajuste y endeudamiento”.

“Con el correr de los años cada uno de esos supuestos ‘procesos moralizadores’ devinieron en formidables transferencias de ingreso y patrimonio de las grandes mayorías a las elites gobernantes y sus grupos económicos vinculados, saliendo a la luz los escandalosos mecanismos de corrupción para hacer operativas esas políticas”, escribió Cristina.

Cita a Hipólito Yrigoyen y Juan Domingo Perón y el final de sus gestiones.

Continuidad de la dictadura
En sus consideraciones, alude a la herencia de “la dictadura genocida más sangrienta de nuestra historia” y hace una muy crítica descripción de la gestión de Mauricio Macri: “Una vez más la historia se repite y el pasado vuelve a atrapar a los argentinos: endeudamiento, devaluación, despidos, persecuciones políticas, tarifazos en servicios públicos esenciales e indispensables, estampidas imparables de precios, comercios cerrados, industrias en crisis, censura y cercenamiento a la libertad de expresión”.

Panamá Papers
Cristina recuerda el Panamá Papers y la sociedad offshore en la que aparece Macri: “Un escándalo global sin precedentes que trata de ser ocultado, sin conseguirlo, con el remanido recurso de denuncias y despliegue de mediáticas acciones judiciales”.

“Es que el que el plan de ajuste y miseria vuelve a requerir una vez más, de la difamación y la calumnia para su implementación, bajo el mismo pretexto de que los dirigentes que defendieron y defienden los intereses populares y nacionales son corruptos sin remedio”, dice Cristina, y enmarca su situación en lo que pasa en la región “como una matriz diseñada por expertos de otras latitudes”, en alusión a casos como los de Brasil.

Cita al diario Süddeutsche Zeitung, que dio a conocer a nivel global el Panamá Papers, “de haber sido la presidenta Cristina Fernández de Kirchner la involucrada, todos le hubieran pedido la renuncia en forma inmediata”.

Sin menciones
Cristina define la causa como “un ejercicio abusivo del poder jurisdiccional” y acusa al juez de actuar a sabiendas de que está equivocado.

Adelantó que acusará a Bonadio de “prevaricato” que ni los legisladores denunciantes, Mario Negri y Federico Pinedo, ni el fiscal, la mencionan en la presentación.

Presa
“La resolución dictada (por Bonadio) resulta contraria a la ley y fundada en hechos absolutamente falsos; así quedará acreditado en la esfera judicial competente”, indica Cristina, en su escrito.

“En segundo término, tampoco se ha respetado en el caso el debido principio acusatorio y de congruencia que debe existir entre el hecho por el que se ha habilitado esta investigación y el que se me ha imputado”, indica.

Lo acusa al juez de arbitrariedad y dice que hay intención del Gobierno y de los jueces de “plantar una causa penal” que la prive de la libertad.

“Como ya lo he dicho públicamente y reitero una vez más: no les tengo miedo. Afrontaré este proceso y cualquier otro que quieran fabricarme. Fue decisión explicitada públicamente no tener fueros que me hubieran colocado en una posición de privilegio en relación a la de cualquier otro ciudadano”, sostiene.

Devaluación
Cristina sostuvo que “las operaciones investigadas fueron llevadas a cabo legítimamente por las autoridades del Banco Central de la República Argentina, de acuerdo a la normativa vigente e inspirada en los propósitos de su Carta Orgánica, es decir, promover, en las medidas de sus facultades y en el marco de las políticas establecidas por el gobierno nacional, la estabilidad monetaria, la estabilidad financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social”.

Recuerda la autonomía del Banco Central y sostiene que su gestión buscó “proteger el valor de la moneda, ya que su depreciación produciría los efectos más desfavorables sobre la actividad económica en general”.

Luego, detalla una serie de secuelas que para ella acarreó la devaluación del peso de la gestión macrista.

Cristina niega “graves perjuicios para el Banco Central y beneficios indebidos para terceros” y sostiene que el propio juez Bonadio convalidó las operaciones de dólar futuro.

E insiste que debería investigarse a Macri y a su familia por las sociedades offshore reveladas en el Panamá Papers.

Juicio de la historia
La expresidenta dice que “la imputación sub litis resulta absurda tanto en términos fácticos como jurídicos e ingresa en el terreno de lo ridículo”.

Para Cristina, todo fue una maniobra del macrismo: “ellos denunciaron, intentaron con una “corrida judicial” una devaluación, forzaron la salida del Presidente del Central, devaluaron y ahora, con la complicidad judicial, pretenden colocarnos ante la opinión pública como culpables de los efectos de las medidas y decisiones que ellos adoptaron”.

“Finalmente el Gobierno de las excusas -como todo en la vida- tiene un límite: la responsabilidad de los propios actos y el juicio inevitable de la historia”, concluye.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *