miércoles , 18 de septiembre, 2019

Cristina acusó a Macri de gritarle y amenazarla

La mandataria escribió un duro relato sobre una conversación telefónica que mantuvo con el presidente electo y le aclaró que la ceremonia de asunción “no es su fiesta de cumpleaños”. Explicó por qué se niega a entregarle el bastón de mando en Casa Rosada.

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner publicó ayer una fuerte carta abierta en su página web y en las redes sociales, donde acusó al mandatario electo, Mauricio Macri, de gritarle y amenazarla a la vez que explicó por qué se niega a entregarle el bastón de mando en Casa Rosada y le aclaró al jefe de gobierno porteño que la ceremonia de asunción “no es su fiesta de cumpleaños”.

En el texto, titulado “De “dichos” y gritos, de amenazas y la Corte, la CN, las instituciones. La realidad y la impunidad mediática”, la mandataria relató que se comunicó con su sucesor a pedido de él y que éste “comenzó con un elevado tono de voz a exigirme que debía entregarle bastón y banda presidenciales en la Casa Rosada porque era “su ceremonia” y que si no lo hacía como él decía ¡La Corte Suprema de Justicia de La Nación! le iba a entregar los atributos, porque ya habían consultado”.

Cristina afirmó que le sorprendió “la exaltada –eufemismo de gritos- verborragia de presidente electo” y lamentó que “tuve que recordarle que más allá de nuestras investiduras, el era un hombre y yo una mujer y que no corresponde que me tratara de esa forma”.

“Cuando pude hablar, intenté explicarle lo dispuesto por la Constitución Nacional en sus arts. 91 y 93. Pero que más allá de lo dispuesto por la CN el acto de trasmisión de mando, por simple comprensión de texto exige la presencia de 2 personas: la que entrega el mando y la que lo recibe”, afirmó y aclaró que “no se trata de una ceremonia de nadie en particular, sino de un acto institucional, de un estado democrático y republicano en general. Que debe hacerse en el Congreso (art 93 CN) porque hasta que no preste juramento ante la Asamblea Legislativa no es presidente y que ni bien eso ocurra se le debe entregar en forma inmediata los atributos del Poder Ejecutivo. Y quien lo tiene que hacer es la que ha dejado de ser Presidenta en ese mismo instante o sea la que suscribe”.

Seguidamente, la jefe de Estado explicó que ella quiere realizar el acto “cuanto antes para poder viajar a Sta. Cruz porque el vuelo regular de Aerolíneas Argentinas a  Río Gallegos sale a las 15hs y no me va a esperar. Quiero estar en la jura de Alicia Kirchner como Gobernadora de Santa Cruz, ya que postergó su asunción hasta las 20hs para que pudiera asistir”.

“El presidente electo siguió gritando y diciendo que no es así, que lo tengo que esperar en la Casa Rosada después de que el jure y hable en el Congreso y allí entregarle el bastón y la banda. Traté de explicarle que después que el jure yo ya no soy más Presidenta y que por eso tengo que entregarle banda y bastón ni bien él termine de jurar en forma simultánea, y es ahí cuando me dice, muy enojado, que yo lo tengo que acompañar -y me vuelve a repetir- porque es “su ceremonia”, contó.

Cristina dijo que finalmente le aclaró a Macri que “no soy su acompañante”; que “el 10/12 no es su fiesta de cumpleaños sino el día que asume como Presidente de todos los argentinos”; y que “no pienso seguir tolerando en silencio, como hasta ahora, el maltrato personal y público que viene dispensando desde el mismo día en que lo invite a Olivos luego de felicitarlo por su triunfo. Ni tampoco las mentiras que se siguen propalando merced a una impunidad mediática nunca antes vista…”

En la extensa carta, la presidenta destacó su intensión e realizar una transición pacífica y enumeró una serie de decisiones y actitudes de colaboración y respecto hacia Macri y hacia el frente Cambiemos.

Por otra parte, la mandataria se refirió a los dichos del líder del Pro tras la primer reunión luego de ganar el balotaje: “Por qué entonces el presidente electo declaró luego de la reunión que mantuvimos que había sido una “reunión improductiva”? Cuando en la misma puerta de Villate en Olivos al salir dijo que había sido una reunión cordial y que iba a haber una linda ceremonia de trasmisión de mando, para horas más tarde calificarla de “improductiva. Por qué se intenta desconocer las innumerables reuniones que han mantenido los funcionarios de nuestro gobierno con las personas que presidente electo designó?”, se preguntó a la vez que afirmó que tras analizar varios titulares de Clarín sobre la ceremonia de traspaso de mando “comprendí inmediatamente. Lo de ayer no fue una llamada telefónica para hablar sobre ninguna ceremonia. Fue simplemente, una operación mediática más en donde la sociedad debía leer: Macri le ordenó a Cristina que tenía que entregarle la banda y bastón en la Casa Rosada”.

En este sentido, reveló que un funcionario kirchnerista le comentó que “Federico Pinedo le dijo que tenía que ser en la Casa Rosada por una cuestión de generar “una imagen de autoridad en el presidente electo”.

Finalmente, Cristina advirtió que la autoridad de un gobierno o de un presidente “no se construye ni con colores, ni con imágenes y mucho menos gritándole a una mujer. Es algo más simple pero al mismo tiempo difícil. Gestión cotidiana y confianza de la sociedad de que no se va a gobernar en contra de ella”.

Una vez más la realidad oculta por la impunidad mediática”, concluye el texto.

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