martes , 18 de diciembre, 2018

Córdoba una vez más rehén del SUOEM

Mientras los vecinos pagan con sus impuestos los sueldos de los empleados municipales, éstos paralizan una vez más la ciudad.

El microcentro de la ciudad se ha convertido en un caos. El SUOEM, sindicato de empleados Municipales, una vez más toma la ciudad por asalto.

 Luego de una semana donde todos los servicios municipales se vieron resentidos con las consiguientes molestias para los vecinos, hoy,  el SUOEM  cortó las esquinas estratégicas del centro cordobés. Esta vez, el desacuerdo con la ordenanza impulsada por el intendente Ramón Mestre, por la que se crearía el Ente autárquico de Servicios y Obras Públicas, es la excusa para que quienes deben ordenar la ciudadanía instalen el desconcierto en ella.

Hoy, quienes deberían ordenar el transito lo colapsan; quienes deberían  controlan a los manteros dejan vía libre perjudicando a quienes pagan sus impuestos; quienes deberían mantener la limpieza son los principales impulsores del desorden.

 La postal del hoy es del paseo Sobremonte, invadido por puestos ambulantes de choripanes no autorizados, los que los empleados municipales deberían confiscar y a los cuales lo mismos empleados asisten a comprar comida. En otras palabras, los mismos trabajadores  que cobran sus sueldos con los impuestos de los vecinos, que labran infracciones a diario cuando alguien incumple una ordenanza, se encuentran hoy  con total impunidad obstaculizando el tránsito, utilizando bombas de estruendo (prohibidas por una reciente legislación) y entorpeciendo la cotidianeidad habitual de la ciudad.

Una imagen cansadora: Los cordobeses no pueden entrar a su Municipalidad porque sus empleados no lo permiten.

EsyOP, ¿de qué se trata?

La ordenanza en cuestión establece la creación de un ente autárquico, es decir, un organismo descentralizado de prestación de servicios y ejecución de obras públicas, el cual contaría “con plenas facultades para gestionar y contratar la prestación y/ o ejecución de servicios y obras públicas”, según explicaron desde  Municipio.

La polémica se instaló desde el primer momento en cuanto a la relación con el SUOEM, el cual insiste en la calificarlo como la “Municipalidad paralela de Metre”.

Así mismo, y casi de forma burlona en el contexto caótico que fomentan, el secretario general del gremio, Rubén Daniele, admitió que la implementación de la ordenanza afectaría a los vecinos y no a los empleados municipales, dejando ver el tinte político que adquirió toda la cuestión.

En medio del plan de lucha, las negociaciones

Mientras el gremio de empleados municipales insiste en llevar adelante el plan de lucha, se mantienen diversas negociaciones entre la Municipalidad y el SUOEM.

Los primeros, limitando el alcance del ESyOP y asegurando los derechos laborales, insisten en su creación. El sindicato, por su parte, rechaza sistemáticamente las ofertas y reclaman que se de marcha atrás con la ordenanza.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *