domingo , 15 de septiembre, 2019

Chantajearon a la Presidenta

Fue durante primera campaña para presidente en el 2007. Contrató al estudio de abogados que asesoraron a Clinton en el caso Lewinsky.

Fue hace tiempo ya, cuando Cristina Fernández aspiraba, por primera vez, a convertirse en la primera mujer en presidir el poder Ejecutivo argentino.

Si  bien nunca trascendió hasta ahora, en el 2007, en plena campaña electoral, la presidenta fue chantajeada por alguien quien era supuestamente compañero suyo en el senado. ¿El nombre? no se sabe, pero se estima que, al igual que lo ocurrido con ex presidente de Estados Unidos, fue un amorío.

Por aquel entonces todo venía camino a lo que fue, la elección de la esposa del ex presidente Néstor Kirchener con el 45 por ciento de los votos, como la nueva mandataria. Pero, en esos momentos las aguas se volvieron turbias y Cristina Fernández solo tenía un pedido: “Que no se entere Néstor”.

Asesorada por su amigo Carlos Bettini, embajador de Argentina en España, la, por entonces candidata a presidente, decidió contactarse con quienes habían asesorado a Bill Clinton cuando estalló la noticia de su amorío con la periodista Lewinsky.

Con suma cautela y reserva, Cristina en medio de una agenda apretadísima, viajó a España para encontrarse con quienes sería sus abogados, encabezados por Robert Bennett de la firma Horgan & Hartson. Comprendiendo el contexto en el que se realizaba en chantaje, los letrados firmaron el contrato de confidencialidad y comenzaron a negociar con quien atribuía tener un video comprometedor de la candidata. ¿Sería verdad? Lo cierto es que aun no siendo real la acusación, el asunto comprometía toda la campaña de Cristina y la continuación del proyecto nacional. ¿Qué quería? Era el miedo de la mandataria, si se hablaba de dinero era una cosa pero el mayor temor de Cristina era negociar su candidatura.

Con el paso del tiempo los abogados lograron negociar con el chantajeador y acabar de la mejor forma  el problema, con la mayor discreción posible y lejos del conocimiento de Néstor.

Luego de la extorción, el libro

Cuando comenzó el chantaje a la presidenta, los abogados involucrados en el caso firmaron acuerdos de confidencialidad. En el 2010 la firma de abogados se fusionó y convirtió en Horgan & Lovells. Si bien se intentó respetar la política de privacidad respetada hasta entonces unos de los abogados de Cristina Fernández no fue tan discreto.

Revelando todos los pormenores del caso al fiscal  Luis Moreno Ocampo es que se viralizó la polémica hasta convertirse en libro: “Sexo, política y plata sucia” de Franco Lindner. La obra que revela en detalle el chantaje la presidenta.

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