martes , 17 de septiembre, 2019

Casación rechazó el 2×1 al ex jefe de Campo de Mayo

Se trata del primer fallo del máximo tribunal penal del país luego de la sentencia de la Corte  que determinó que el beneficio es aplicable a los condenados por delitos de lesa humanidad.

La Cámara Federal de Casación Penal rechazó ayer la solicitud del beneficio del 2×1 al ex jefe de Institutos Militares de Campo de Mayo, Santiago Omar Riveros, quien fue condenado a prisión perpetua por la desaparición de un militante comunista.

En la resolución, los miembros de la Sala II de Casación remarcaron el “irrenunciable compromiso asumido por el estado argentino de sancionar adecuadamente las graves violaciones a los derechos humanos”.

El juez Alejandro Slokar afirmó que “la obligación de cumplimiento de la normativa internacional que resguarda la materia se impone, toda vez que su desconocimiento configura una situación de gravedad institucional que no sólo constituye la lesión a un pilar básico del orden constitucional, sino también un injusto de carácter internacional que pone en riesgo de sanción a la Nación tanto frente al sistema universal de Derechos Humanos como al regional interamericano”.

La hermenéutica de las normas constitucionales y legales no puede ser realizada por el intérprete en un estado de indiferencia respecto del resultado, y sin tener en cuenta el contexto social en que tal resultado fue previsto originariamente y habrá de ser aplicado al tiempo de la emisión del fallo judicial”, agregó el magistrado.

En la misma línea, el juez Mariano Borinsky sostuvo que quienes sancionaron la ley del 2×1 no pudieron prever una excepción para los caso de Lesa humanidad toda vez que se sancionó durante el período que estaban vigentes las derogadas leyes de Obediencia Debida y Punto Final.

Por su parte, la juez Ángela Ledesma, sin pronunciarse sobre el fondo, votó por la remisión de las actuaciones al Tribunal Oral Federal de San Martín, en virtud de las “nuevas circunstancias”.

Riveros fue detenido en el año 2007 y condenado en el año 2009 a la pena de prisión perpetua por los hechos de los que resultaron víctimas Iris E. Avellaneda y su hijo Floreal “el Negrito” Avellaneda, contaba con catorce años al momento de su desaparición y era militante de la Federación Juvenil Comunista. Su padre, a quien el operativo conjunto de las fuerzas policiales y militares pretendía detener el día que secuestraron al adolescente y su madre, era delegado de la fábrica textil Tensa.

El joven Avellaneda y su madre fueron secuestrados en el domicilio familiar, desapoderados de bienes personales, y trasladados a la Comisaría de Villa Martelli y posteriormente a Campo de Mayo, donde fueron torturados y Floreal, asesinado. El cadáver del joven fue hallado un mes después de su desaparición en las costas de la República del Uruguay, con signos de haber sufrido graves torturas físicas.

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