jueves , 21 de febrero, 2019

Bolsonaro flexibilizó la posesión de armas de fuego en Brasil

La nueva norma permite que ciudadanos puedan comprar hasta cuatro armas e incluso más si “otros hechos o circunstancias” lo justifican.

El presidente ultraderechista de Brasil, Jair Bolsonaro, firmó ayer un decreto que flexibiliza la posesión de armas de fuego, una de sus principales promesas de campaña, que según sus detractores incrementará los ya disparados índices de violencia en el país.

“Para garantizar el legítimo derecho a la defensa, como presidente voy a usar esta arma [bolígrafo]”, afirmó el mandatario al firmar la medida, que entra en vigor inmediatamente sin necesidad de pasar por el Congreso, durante una ceremonia en el palacio de Planalto, en Brasilia.

Acompañado por varias autoridades, entre ellos el ministro de Justicia y ex juez anticorrupción, Sergio Moro, implicado en la redacción del texto, Bolsonaro dijo que el decreto “restaura lo que el pueblo quiso en 2005”.

Ese año, casi el 64% de los brasileños rechazó por referéndum una ley que pretendía establecer una prohibición total de la venta de armas en Brasil.

Hasta ahora, la posesión de armas de fuego estaba permitida a los mayores de 25 años sin antecedentes criminales, con una ocupación lícita, capaces de comprobar la capacidad técnica y psicológica para su uso y de justificar su necesidad.

El decreto permite que ciudadanos que cumplan los requisitos puedan comprar hasta cuatro armas e incluso más si “otros hechos o circunstancias” lo justifican.

Además, incluye entre los motivos de “efectiva necesidad” para tener un arma en casa a los “residentes de áreas rurales” y los “residentes en áreas urbanas con elevados índices de violencia”, con una tasa de homicidios mayor a 30 por cada 100.000 habitantes, con lo que en la práctica afecta a todo el país.

El gigante sudamericano es uno de los países más violentos del mundo, con un récord de 63.880 homicidios en 2017, un promedio de 175 por día y una tasa de 30,8 por cada 100.000 habitantes.

El decreto también flexibiliza la posesión de armas a los “titulares o responsables legales” de establecimientos comerciales o industriales. Y amplía de cinco a diez años la vigencia de cada registro.

En los hogares donde “vivan niños, adolescentes o personas con deficiencia mental” será necesaria una declaración de que la residencia tiene un lugar seguro y cerrado para su almacenamiento.

Bolsonaro, un ex militar de 63 años electo con promesas de mano de dura contra el crimen, recordó que el decreto “trata específicamente” la posesión de armas de fuego, y no de la portación fuera del domicilio, algo con lo que el mandatario se ha manifestado abiertamente a favor.

“Otras cosas dependerían de un cambio en la ley (a través del Congreso)”, recordó Bolsonaro, que tiene un amplio apoyo de los diputados del lobby de la seguridad, conocido como “bancada de la bala”.

La portación de armas seguiría entonces reservado principalmente a militares, policías y personal del ramo de seguridad.

En su programa electoral, Bolsonaro definió las armas “como objetos inertes que pueden ser usados para matar o salvar vidas” y recuerda que, en países como Estados Unidos, Alemania, Noruega o Suiza “hay armas de fuego en casi todas las casas”, pero con índices de violencia menores que en Brasil.

(Fuente: La Nueva Mañana)

 

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