miércoles , 18 de septiembre, 2019

Asumió Macri con un fuerte llamado al diálogo y a la unión

Ratificó su compromiso de lograr la “pobreza cero”, trabajar en la “lucha contra el narcotráfico” y la corrupción, y defender “la justicia independiente” a la vez que aseguró que “no habrá jueces macristas”.

Mauricio Macri y Gabriela Michetti juraron ayer como presidente de la Nación y vice ante la Asamblea Legislativa, donde convocó a los argentinos a “construir el país del Siglo XXI” con un fuerte llamado a la “unión”, el “trabajo en equipo” y su compromiso por la pobreza cero, la lucha contra el narcotráfico, y “el diálogo con el mundo manteniendo los reclamos soberanos”.

Al hablar en el Congreso, el líder del PRO destacó que “hoy se viene un tiempo nuevo, de diálogo, respeto y trabajo en equipo; y con más justicia social” y aseguró que “este gobierno va a combatir la corrupción”.

Seré implacable con todos aquellos de cualquier partido, sean propios o ajenos, que dejen de cumplir con lo que señala la ley: no habrá tolerancia con esas prácticas abusivas, porque los bienes argentinos son para todos los argentinos, y no para el uso incorrecto de los funcionarios”, advirtió.

Macri-juraEl presidente electo promovió también la “revolución de la educación pública” en donde el “conocimiento es el factor clave para alcanzar nuestra potencialidad individual y colectiva”; y la incorporación del “gobierno abierto” para que “la información del gobierno sea puesta a la luz, visible para todos, ya que sólo haciendo eso podremos sumar a cada argentino que quiera sumar su talento y capacidad”.

Macri reiteró su apoyo “total a la justicia independiente”, la que ha sido “estos años un baluarte de la democracia que impidió que el país cayera en un autoritarismo irreversible“; y afirmó que “no habrá jueces macristas”, y reclamó “celeridad, porque la justicia tardía no es justicia”.

Ante la presencia de varios mandatarios de la región y del mundo, el Jefe de Estado afirmó: “tenemos una visión nueva en la política, y creemos en la unidad y cooperación de América Latina y el mundo. Es necesario superar la confrontación, y aunque por supuesto mantendremos todos nuestros reclamos soberanos, lo haremos sin que eso impida un normal relacionamiento con todos los países del mundo“.

Macri inició su primer mensaje llamando a ser “optimistas respecto de nuestra esperanza y el futuro“, porque “este gobierno que iniciamos hoy va a trabajar incansablemente, en los próximos cuatro años, para todos los argentinos, especialmente para quienes más lo necesitan”.

“Como presidente, quiero ser un ciudadano más que se pueda comunicar con todos los argentinos, para transmitirles mis dudas, mis certezas, mis ideas, mi esperanza y todas mis ganas de hacer”, sostuvo Macri delineando un liderazgo de “dirigentes modernos que trabajan en equipo para servir a los demás” que perfila sus próximos años de gestión.

En el siglo pasado la sociedad privilegiaba liderazgos individuales en todos los ámbitos: en todos los campos se buscaban genios que resolvieran todo; pero en el siglo XXI hemos entendido que las cosas salen bien cuando se arman equipos“, destacó, y mencionó su paso por los ámbitos del deporte y la Jefatura de Gobierno porteña en donde estos “construyeron soluciones concretas para los problemas de la gente”.

Por otra parte, Macri saludó a los ex candidatos a presidente presentes: “estemos unidos por vocación democrática y por el sueño de ver a la Argentina desarrollada”, pidió y finalizó: “quiero decirles que los desafíos que tenemos por delante son enormes, y no vamos a resolver los problemas de un día para el otro, pero las grandes transformaciones se hacen dando pequeños pasos todos los días. Hemos aprendido que cuando uno más hace más se equivoca, y ahí los necesito, porque esto lo hacemos juntos: estoy convencido de que si los argentinos nos unimos seremos imparables“.

Luego, el presidente se trasladó a la Casa de Gobierno donde recibió la banda y el bastón presidencial de manos del presidente provisional del Senado, Federico Pinedo.

Macri-PinedoEl jefe de Estado se trasladó desde el Congreso Nacional, donde juró ante la Asamblea Legislativa, en un automóvil VW Touareg blanco, acompañado por su esposa, Juliana Awada y su edecán naval, capitán de fragata Germán Horacio Michelis Roldán y escoltado por 300 efectivos del Regimiento de Granaderos, con la Fanfarria “Alto Perú”, unidad escolta presidencial.

En todo el trayecto, Macri fue aclamado por una bulliciosa concurrencia que lo vitoreó sin cesar y cubrió la Avenida de Mayo, donde le arrojaban papeles celestes y blancos y flores, y en forma continua Macri y su esposa retribuyeron permanentemente las muestras de adhesión, saludando con sus brazos.

El nuevo Presidente llegó poco después de las 13 a la explanada de la calle Rivadavia de la Casa Rosada, donde fue recibido por el oficial de servicio del Regimiento de Granaderos, teniente Mariano Bovetti, con el tradicional saludo: “Buen día, señor Presidente de la Nación. Casa de Gobierno sin novedad” y de inmediato ascendió por la escalera de honor Italia hasta su despacho presidencial, ubicado en el primer piso.

Poco después se trasladó al Salón Blanco, donde se llevan a cabo los actos de gobierno de mayor trascendencia, para recibir por parte de Pinedo los atributos de mando: el bastón y la banda presidencial que indican el inicio de un nuevo mandato presidencial.

El histórico lugar se encontraba totalmente colmado, entre ellos por la vicepresidenta, Gabriela Michetti; el titular de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó; el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti; y otras autoridades, así como miembros de delegaciones extranjeras.

En el Salón pudo verse a su padre Franco Macri, a la conductora televisiva Susana Gimenez, entre otros invitados especiales.

Más tarde, Macri recibió a los representantes de las delegaciones extranjeras que llegaron al país acompañado por la canciller Susana Malcorra y el jefe de gabinete, Marcos Peña, en una ceremonia que se llevó a cabo en el Palacio San Martín.

El flamante presidente saludó a los jefes de Estado y delegaciones extranjeros, entre los que se destacaban los presidentes de Colombia, Juan Manuel Santos; de Ecuador, Rafael Correa; de Bolivia, Evo Morales; de Perú, Ollanta Humala y del Uruguay, Tabaré Vazquéz.

Finalmente, Macri tomó juramento a los ministros que confirman su gabinete y los alentó: “sigamos todos juntos construyendo la argentina que soñamos”.

Gabinete-MacriPeña juró, tras lo cual el escribano de la Presidencia, Horacio D’Albora, mencionó a todos los funcionarios que momentos después, jurando ante el presidente y firmando el acta, pasaron a formar parte formal y legalmente del nuevo Gobierno Nacional.

De este modo, fueron jurando por Dios y la Constitución Rogelio Frigerio (Interior), Susana Malcorra (Cancillería), Julio Martínez (Defensa), Alfonso de Prat-Gay (Hacienda), Francisco Cabrera (Producción), Ricardo Buryaile (Agroindustria), Gustavo Santos (Turismo), Guillermo Dietrich (Transporte), Germán Garavano (Justicia), Patricia Bullrich (Seguridad) y Jorge Triaca (Trabajo).

Continuaron jurando entonces Carolina Stanley (Desarrollo Social), Jorge Lemus (Salud), Esteban Bullrich (Educación y Deportes), Lino Barañao (Ciencia), Pablo Avelluto (Cultura), Sergio Bergman (Ambiente, juró sobre el Tanaj, la biblia hebrea), Andrés Ibarra (Modernización), Juan José Aranguren (Energía) y Oscar Aguad (Comunicaciones).

Inmediatamente, juraron los secretarios dependientes de la Presidencia, Fernando de Andreis (General) y Pablo Clusellas (Legal y Técnica); y a continuación los secretarios dependientes de la jefatura de Gabinete, con jerarquía y rango de ministros Hernán Lombardi (Medios y Contenidos Públicos), José Cano (Plan Belgrano), Mario Eugenio Quintana (Coordinación Interministerial) y Gustavo Lopetegui (Políticas Públicas).

En total juraron 27 funcionarios: 21 ministros -contando al jefe de Gabinete- 2 secretarios de la presidencia y 4 secretarios dependientes de Jefatura.

El presidente se permitió algunas humoradas por fuera del protocolo como cuando juró Aguad y, dirigiéndose al gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, le dijo cómplice “tengo demasiados (cordobeses) acá gringo”, cuando le dijo a Pablo Alejandro Avelluto que lo conocía por “Pablo” y le preguntó si no era un “hermano” del ministro de Cultura o cuando mencionó a Cano como “el George Clooney tucumano”, por su parecido con el actor estadounidense.

En primera fila se ubicaron la gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal; el jefe de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta; y el presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó; más otros miembros de los flamantes gobiernos de Cambiemos, todos ellos con sus familias en un Museo abarrotado de visitantes.

En el cierre de la ceremonia, teñida de luz azul en la iluminación, Macri expresó “gracias a todos por acompañarnos y esperemos que sigamos todos juntos construyendo la Argentina que soñamos”.

(Fuente: Telam)

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