miércoles , 18 de septiembre, 2019

Anuario INC 2015

Esperando el 2016, repasamos los hechos más trascendentales de este 2015.

No cabe duda que este 2015 estuvo marcado por el cronograma electoral que nos tuvo a los argentinos asistiendo a las urnas hasta 5 veces.

En el espectro político todo se reestructura, se acomoda y cambia. Los que antes estaban juntos, ahora están separados y quienes parecían abullonados entre si, ya ni se saludan.

Lo cierto es que este 2015 trajo muchas sorpresas, a veces para bien y otras no tanto, pero vale la pena recordarlas:

A principio de año, y aún con muchos descansando en sus vacaciones, Argentina se paralizaba con la muerte dudosa del fiscal Alberto Nisman, la noche anterior a presentar pruebas contra la presidenta Cristina Fernández, en el Congreso de la Nación. Las versiones fueron varias, los señalados muchos más, pero lo cierto es que a casi cumplirse un año del hecho su muerte aún no está esclarecida.

El febrero cordobés nos encontró bajo el agua, afrontando una de las más terribles y penosas catástrofes de los últimos 50 años: las inundaciones en Sierras Chicas. El silencio y la negligencia de los gobernantes opacaba la ayuda sistemática y la solidaridad del pueblo cordobés, eso sí, a la hora de la campaña proselitista “la ayuda estaba en camino”.

Marzo pasó rápido. Continuaba el desconcierto por el #CasoNisman y el pedido de ayuda a los vecinos de Sierras Chicas. Lastimosamente el auxilio de la Casa Rosada nunca llegó, pero eso ya era historia corriente.  Ajeno a todo y como cada 24, nos concentramos en Colón y Cañada a marchas por el Nunca Más.

Abril daba inicio al período electoral que parecía hasta hace un par de semanas no tener fin. Con el lanzamiento de UNA, el mandatario Córdobas, José Manuel De la Sota incurría en la política nacional, pero tuvo que esperar recién hasta Mayo para presentar su precandidatura a presidente de la Nación.

Durante todo Junio, mientras en Córdoba  la campaña provincial se tornaba bicolor (Unión por córdoba, Juntos por Córdoba), en el espectro K nacional ocurrían dos cosas que iban a marcar a fuego el tiempo que venía. Por un lado, Florencio Randazzo se bajaba, tras el pedido de la presidenta, de la carrera interna en el FpV por la presidencia con Daniel Scioli, pero, en la otra vereda, se confirmaba el procesamiento de Amado Boudou, sí claro, nuestro vicepresidente procesado.

Un mes después, Juan Schiaretti se consagraba nuevamente como sucesor del “Gallego” y se iniciaba otra vez un mandato peronista frente al Ejecutivo provincial cordobés.

Pero, los laureles no duraron mucho, el  de Agosto, en las elecciones PASO, las aspiraciones del gobernador cordobés de arribar a la Casa Rosada concluían y se definían los 6 candidatos que competirían por el Sillón de Rivadavia en Octubre.

El septiembre cordobés se tiñó por segunda vez consecutiva de rojo, con algunas pintitas amarillas. Sí, el radical Ramón Javier Mestre, se consagraba como intendente de la ciudad capitalina y el PRO, de la mano de Felipe Lábaque, llegaba a la gobernación de una de las principales ciudades del interior nacional.

Octubre fue el mes más esperado del año y el que trajo consigo la gran sorpresa: los argentinos estrenaríamos balotaje. Sin arribar al 40%, ni teniendo una diferencia de 10 puntos, Mauricio Macri y Daniel Scioli se encontrarían nuevamente en segunda vuelta.

Con una campaña veloz y jugando a fondo, el mes de Noviembre pasó rápido, expectante al penúltimo domingo del mes. Aquel 22 marcó dos cosas, el fin de un ciclo de 12 años y el comienzo de una nueva forma de hacer política.

El período de transición fue acelerado, con  enfrentamientos en ciertas partes y algunas no, pero el 10 de diciembre llegaría el día “D” argentino: la asunción de Mauricio Macri como presidente.

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