miércoles , 16 de octubre, 2019

Alianzas sciolistas en Córdoba sin el resultado esperado

A pesar de los polémicos pases al oficialismo nacional, más de la mitad de los votantes cordobeses decidieron apoyar al candidato opositor.

Además de elecciones en segunda vuelta, los resultados del domingo arrojan muchos análisis diversos, tanto en contenido como en visiones.

Mientras que en los antagónicos espacios de Cambiemos y del Frente para la Victoria, las potencialidades y culpas no cesan en el análisis del “qué pasó”, en Córdoba, el kirchnerismo local intenta reestructurarse ante un mensaje clave por parte del electorado: Los votos son de los votantes, no de los dirigentes.

Por más que en las últimas semanas el sciolismo desembarcó en Córdoba reiteradas veces buscando la consolidación en el espectro de los indecisos, los polémicos pases del delasotismo o peronismo disidente al oficialismo nacional no sirvió de la forma que se esperaba… Daniel Scioli no logró superar la barrea de los 20 puntos, mientras que su contricante, Mauricio Macri, ganó con más de la mitad de los votos en toda la provincia.

Los señalamientos y culpas intentan darle una vuelta de tuerca a la campaña presidencial en esta segunda etapa, que se definirá el próximo  22 de noviembre.

Apaguen las luces

A pesar que todas las miradas estaban puestas en Buenos Aires, el kirchnerismo cordobés se reunió temprano en su bunker, ubicado en el centro dela ciudad Capital y, a pesar que las primeras comunicaciones con la prensa por parte de los candidatos daban un “contundente triunfo” en primera vuelta del presidenciable, con el pasar de las horas, cerca de las 20, se desmontó el espacio y apagaron las luces.

Sin apoyos

Pero, más allá de la significancia simbólica que implicó el abandono del bunker, con la cabeza baja, lo que más llamó la atención fueron las ausencias…

Ni dirigentes gremiales, ni actores sociales referenciados con el kirchnerismo, ni Olga Riutort, ni el mismísimo Carlos Alesandri se hicieron presenten a la espera de los resultados, adelantándose a la gran “derrota” o visualizando la reestructuración del escenario político cordobés post elecciones.

Lo cierto es que con apoyo, con alianzas el kirchnerimo, una vez más, se topó con la espalda de los cordobeses, quienes demostraron que más allá del voto útil, el voto es de la gente.

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