miércoles , 21 de agosto, 2019

A siete años de la desaparición de Julio López, su hijo reclama: “No puede desaparecer una persona y que nadie sepa nada”

Se cumplen hoy siete años de la desaparición de Jorge Julio López, siete años de impunidad, siete años sin novedades en la causa, siete años de injusticia.

El 18 de septiembre de 2006, en el marco del juicio contra el represor Miguel Etchecolatz, mientras se estaba a la espera de los alegatos de la querrella quienes pedían la condena por genocidio y consecuentemente la pena de cadena perpetua al represor, Jorge Julio López desapareció por segunda vez. Hasta el día de hoy no se sabe que sucedió ni se tienen pistas sobre su paradero.

Su hijo Rubén no es el único que sostiene serias sospechas de que la desaparición de su padre se trata de un secuestro ideado y ejecutado por personal vinculado en la última dictadura cívico-militar.

“Me van a preguntar si estoy conforme, y realmente no. No sabemos qué pasó, la Justicia no nos dice. A lo largo de todo este tiempo, hemos comprendido que el de mi viejo debe haber sido un testimonio importante. Hay alguien que se ha sentido asustado por su testimonio, no sólo por lo que dijo sino por las pruebas que pudo aportar”, sostuvo Rubén.

Y agregó: “Tal vez el error más grande que se cometió en este juicio es que se sentenció a Etchecolatz solamente en un principio, y no todas las personas que mi viejo nombró. Se dejaron libres a un montón de personas”.

Por su parte, el Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (Ceprodh) expresó que: “Es una causa muy particular en la que reina la impunidad, pero que tiene muchas pistas, de dos tipos: las pistas que dirigen directamente al entorno de Etchecolatz, pero también tenemos a los que encubrieron todo esto, y todo conduce a la Policía Bonaerense”.

Miguel Etchecolatz, fue comisario y mano derecha del ex general Ramón Camps, manejó 21 centros clandestinos de detención de la Provincia y fue quien estuvo a cargo del operativo represivo responsable de la muerte de 10 estudiantes secundarios en La Plata, bautizado como “La noche de los Lápices”.

El albañil fue una de sus víctimas que logró sobrevivir al primer secuestro atiborrado de torturas físicas y psicológicas.

Al día de hoy el juez Humberto Blanco, quien está a cargo de la causa, descartó 34 vías de investigación debido a la falta de resultados. Se sostienen aún 17 pistas abiertas, de las que se desprenden diferentes sospechosos.

Finalmente, como cada año, se realizarán varias movilizaciones en distintos puntos del país para reclamar la aparición con vida de López bajo la consigna: “Siete años de impunidad y encubrimiento: el Gobierno es responsable”.

 

(Fuente: Infobae)

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