lunes , 23 de septiembre, 2019

A 10 años del asesinato de Kosteki y Santillán: “Maxi era un chico excelente”

Vanina, hermana de Maximiliano Kosteki, relató cómo empezó el joven a militar en el Movimiento de Trabajadores Desocupados Aníbal Verón y cómo recibió ella la noticia de su asesinato.

Maxi empieza a militar conociendo a compañeros de la Verón en el tren, ahí les preguntó dónde iban, qué hacían, y ellos lo invitaron a acercarse a uno de los comedores, él se acerca y se ofrece para armar un taller de pintura y dibujo para los chicos” recuerda Vanina y agrega que la crianza de ambos se da “en un ambiente religioso, dónde el domingo era sagrado ir a misa y el sábado ir a las actividades de la parroquia, cuando fuimos creciendo fuimos al Cotolengo de Don Orione, ahí trabajamos con la juventud de la obra de Don Orione”.

Consultada sobre las motivaciones de Maximiliano para interesarse en la militancia territorial, Vanina enmarcó la respuesta en un clima de época: “es una inquietud que muchos jóvenes que nacimos en la dictadura creo que tenemos, tanto Maxi como yo nacimos en plena dictadura y hubo un montón de cosas que en la familia no se hablaban y no se decían, que cuando salimos de la burbuja en la que vivíamos y entramos en la adolescencia y empezamos a ver otras cosas, nos mostró y comprobó que afuera de la burbuja que nos pintaba nuestra familia había otro mundo y otra realidad”.

En cuanto a la personalidad de su hermano, aseguró que “era un chico muy tranquilo, muy pacífico, no le gustaba la violencia ni las agresiones” y contó que “el poder ayudar a otros es parte de lo que nos enseñaron a nosotros como hijos, siempre ayudar al prójimo, hacer el bien sin mirar a quien como decía mi mamá, eso es parte de nuestra vida”.

Sobre el proceso que desembocaría en los sucesos del 26 de junio, Vanina dijo que “después del 19 y 20 de diciembre nos dimos cuenta que lo que hacíamos era poco y que había que hacer más. Nosotros tuvimos una charla previa, él me dijo que estaba colaborando con gente en los barrios, no hablamos profundamente qué y con quiénes, cuando él me dijo quiero tirarme a la pileta y ver si puedo nadar y no ahogarme, yo le dije que le diera para adelante, aunque nunca pensé que el decirle eso significaría ir también al puente, a mi me habían convocado y yo sabía que la mano venía pesada y que desde el Gobierno se venía diciendo que se iban a impedir los cortes, yo decido no ir y él sin embargo va, va en defensa de sus propios compañeros”.

Yo me entero del asesinato por la televisión porque me dice mi hija de seis años, automáticamente me comunicó con mi mama y le aviso porque ella ni siquiera sabía lo que estaba haciendo Maximiliano, ella se tuvo que acercar a Avellaneda, pasar por encima de los policías que encima acusaban a Maxi de haber cometido delitos y bueno, ahí comienza nuestro gran calvario y nuestra gran lucha de seguir adelante y pedir justicia por ellos”, así relata Vanina el momento en que se entera de la noticia.

La masacre de Avellaneda “me cambió por completo la vida, porque con Maxi teníamos proyectos a futuro, que nunca se pudieron llevar adelante, pero sin embargo me dejo una responsabilidad muy grande que es lograr hacer justicia por él y por otros compañeros que cayeron a lo largo de estos años, y afrontar esa responsabilidad te cambia por completo, porque dejas de vivir y pensar de que tenes que ir a trabajar y mantener a la familia y a su vez tenes que cargarle el tener que estar investigando y viendo que los asesinos estén presos y no cometan otro delito y que no le den beneficios y privilegios como le están dando hoy por hoy”; Vanina dijo esto último en referencia al traslado al penal de Baradero con régimen carcelario abierto otorgado al asesinado de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki, el ex comisario Alfredo Fanchiotti.

Vanina también habló del proceso judicial al sostener que “lo único que logramos fue que por primera vez se juzgó y se condenó a la Bonaerense, lo que fue un paso muy importante y muy favorable no solamente para nosotros sino para la toda la sociedad, pero como dije el día que finalizó el juicio, dimos un paso muy importante pero los responsables políticos siguen en libertad y el resto de los que habían operado ahí, también”.

“Desmembraron la causa para que haya impunidad, no nos quedamos conformes, nunca te quedas conforme, creo que una vez que perdiste un familiar por más que el asesino se termine muriendo en prisión, nunca te quedas conforme con el fallo, es más, el día de hoy la sentencia no está firme y eso tampoco te da garantía”, confiesa Vanina.

Por último, destaca que su hermano era capaz “de sacarte una sonrisa cuando te sentías mal sin decirte nada, solamente con una mirada, con un pequeño gesto te hacía sentir bien, Maxi era un chico excelente”.

(Fuente: Télam)

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