lunes , 16 de septiembre, 2019

Sobreseen a Aranguren y a Alonso en la causa por la designación de un funcionario

Estaban imputados por abuso de autoridad e incumplimiento de sus deberes por supuestas irregularidades en el nombramiento director de la estatal Emprendimientos Energéticos Binacionales Sociedad Anónima.

El juez federal Sebastián Ramos sobreseyó ayer al ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren, y a la titular de la Oficina Anticorrupción (OA), Laura Alonso, en una causa en la que estaban imputados por los presuntos delitos de abuso de autoridad e incumplimiento de sus deberes por supuestas negociaciones incompatibles con la función pública.

La medida alcanza también al subsecretario de Energía Hidroeléctrica, Jorge Marcolini.

La investigación se inició a partir de una denuncia presentada por el senador Fernando “Pino” Solanas, quien denunció que Aranguren designó a Marcolini en diciembre de 2015 para que controlara los proyectos sobre las represas Néstor Kirchner y Jorge Cepernic, en Santa Cruz, y cuestionó que más de treinta años antes el subsecretario había emitido como ingeniero particular una opinión favorable.

Según Solanas, pese a que conocía las supuestas anomalías, como la designación de Marcolini como director de la estatal Emprendimientos Energéticos Binacionales Sociedad Anónima (Ebisa), la Oficina Anticorrupción, mantuvo una inactividad que hacía pasible de investigación penal a su directora.

Asimismo, acusó que Marcolini hizo un informe privado para la empresa Iatasa que, luego, como director de Ebisa, presentó para su aprobación a la subsecretaría que tenía a su cargo, por lo que consideró que había una “falta de independencia” que tornaba “nula de nulidad absoluta” cualquier decisión del Ministerio.

Sin embargo, el juez Ramos concluyó que la intervención de Marcolini en los proyectos para las obras hidroeléctricas Cóndor Cliff y La Barrancosa fue entre 1976 y 1978, hace más de los tres años que la Ley de Ética Pública impone que transcurran para superar incompatibilidades.

En este sentido, remarcó que en ese entonces, Marcolini era un “ingeniero recién recibido” y empleado “junior” en Iatasa, con poca intervención y “sin poder de decisión” sobre los proyectos.

Asimismo, afirmó que Marcolini, como accionista de Iatasa, en febrero de 2017, “transfirió la totalidad” de sus acciones, representativas del 2 por ciento del capital social.

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