sábado , 21 de septiembre, 2019

Toma de rehenes, con final feliz, en un banco de Lincoln

Tras seis horas de negociaciones, los dos últimos rehenes de un asaltante fueron rescatados por el Grupo Halcón en una sucursal del banco Santander Río. Un efectivo resultó herido.

El Grupo Halcón liberó anoche a los tiros a los rehenes que un delincuente mantuvo cautivos por más de seis horas en una sucursal del banco Santander Río de la localidad bonaerense de Lincoln, en un operativo en el que resultó herido un efectivo.

Se trata de un jefe del Grupo Halcón, quien resultó herido y debió ser trasladado de urgencia al Hospital Churruca de la Capital Federal, mientras que los dos últimos rehenes, fueron empleada del banco y un policía que resultaron ilesos.

Respecto al delincuente, fue identificado como Naldo Martínez (64), con antecedentes penales, quien fue llevado detenido a la seccional local.

La toma de rehenes finalizó después de seis horas de negociaciones, supervisada por el jefe de la Policía bonaerense, Hugo Matzkin y el fiscal general del departamento judicial Junín, Juan Manuel Mastrorilli.

El hecho inició cerca de las 15, minutos antes del cierre del banco, ubicado en 9 de Julio 138 de esa localidad, cuando el hombre ingresó a robar y fue sorprendido por la Policía cuando intentaba escapar con el botín.

En delincuente, vestido con un pantalón, camisa, campera y una gorra, amenazó con una pistola calibre .45 y un revólver .32 a uno de los cajeros del banco y, tras apoderarse de dinero se dirigió a la puerta de salida donde observó la presencia de efectivos de la seccional local, ubicada a unas dos cuadras, que habían llegado en forma inmediata tras ser advertidos del robo por el policía que estaba de custodio en la caseta, a quien un cliente le informó del asalto con un cartelito escrito a mano.

De esta forma, el ladrón decidió tomar de rehenes a los empleados y clientes que se encontraban en el banco, que totalizaban unas diez personas.

Dos horas más tarde, un efectivo del Grupo Halcón actuó como negociador, y logró que el delincuente permitiera la liberación de cuatro personas, tres empleados y un cliente, mientras continuó manteniendo retenidos al resto.

Los otros rehenes también fueron liberados, con lo que sólo quedó dentro del banco un efectivo policial y una empleada que estuvo permanentemente escondida en una oficina, pasando información sobre el hecho a su familia y a la Policía.

Por la noche, ante el estancamiento de las conversaciones, el comité de crisis resolvió que se entrara al banco para liberar a los rehenes. Los efectivos rompieron un blindex, operación en la que resultó herido en una mano un comisario, e irrumpieron arrojando una granada de estruendo y luminosa.

La acción táctica permitió detener al asaltante, y liberar al policía y a la empleada, que sufrió una crisis de nervios.

La causa quedó a cargo del fiscal Javier Ochoaizpuro, titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 2, de Junín.

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