jueves , 19 de septiembre, 2019

Para la Cámara de Crimen, el asesinato de una amante no es un femicidio

Los jueces argumentaron que no se pudo comprobar la existencia de una relación formal entre el acusado y la víctima. El hombre fue condenado a 22 años de prisión por homicidio simple.

La Cámara Séptima del Crimen condenó ayer a Alberto Armando Rodríguez a 22 años de prisión por el delito de “homicidio simple” al considerar probado que el acusado asesinó a Marta Graciela Salcedo, de 41 años, golpeándola con un sifón de vidrio en la cabeza y luego estrangularla con sus propias manos.

Si bien los fiscales habían pedido prisión perpetua, tal como lo prevé la pena por el delito de femicidio, los jueces fundamentaron que no se pudo comprobar que existiera una relación formal entre ellos.

La mujer estaba casada y tenía hijos, y mantenía con Rodríguez una relación extramatrimonial, por lo que sus encuentros eran esporádicos.

Según la instrucción, la noche del crimen, la pareja mantuvo una discusión hasta que el condenado tomó un sifón de soda con el que le pegó en la cabeza. Tras caer al piso, el hombre comenzó a estrangularla con sus propias manos hasta matarla.

Tras darse a la fuga, fue encontrado meses después por la División Homicidios sindicado como el autor del crimen gracias a una carta que Rodríguez dejó en la escena del crimen explicando que «se cayó y golpeó su cabeza» y que «Yo la amo».

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *