lunes , 16 de septiembre, 2019

Lizarralde se negó a declarar y testificó la hermana de Paola Acosta

En la primera audiencia, Marina contó sobre la relación de su hermana con el acusado y relató la búsqueda y el hallazgo del cuerpo. Los testigos complicaron al acusado.

En el inicio del juicio por el crimen de Paola Acosta, Gonzalo Lizarralde, único acusado, se negó a declarar mientras que testificó la hermana de la víctima.

En el juicio con jurados populares, que se desarrolla en la Cámara 11 del Crimen, se comenzó a juzgar a Lizarralde, acusado de homicidio triplemente calificado por su ex pareja ytentativa de homicidio triplemente calificado por la pequeña.

Por su parte, Marina habló durante una hora y media sobre la relación entre la víctima y el acusado y relató la desaparición, búsqueda y hallazgo del cuerpo en la mañana del 21 de septiembre del año pasado.

Acosta recordó que la mañana del 18 de septiembre sus sobrinos le alertaron sobre la ausencia de Paola y Martina.

Asimismo, contó que Paola y el acusado se habrían visto 5 o 6 veces, en los que salían a comer o bailar.

Explicó que durante los días de búsqueda recibió un llamado sobre un supuesto secuestro virtual de su hermana y que los vecinos le informaron la camioneta blanca a la que habría subido Paola.

Marina afirmó que durante los días de búsqueda tuvo contactos en dos oportunidades con Lizarralde.

“Estamos con un mezcla de angustia, miedo e incertidumbre de lo que va a pasar, pero con mucha esperanza que la justicia responda como no lo hizo hace un año cuando tenía que salir a buscar a Paola y Martina”, dijo Acosta en declaraciones a Cadena 3.

Además, cuatro declararon un matrimonio que tiene una pizzería en la cuadra donde vivía Paola, quienes confirmaron que la noche de la desaparición vieron caminar a un hombre alto y fornido.

Además, María Cecilia Nazario y Ángel Eduardo Avellaneda coincidieron en que registraron una camioneta Fiat Qubo o una Peugeot Expert.

Por otra parte, un vecino de Paola, Pablo Oscar Heredia, declaró que conocía a Lizarralde y que lo vio el 17 de septiembre de 2014 hablando con Paola y Martina en brazos, junto al Peugeot Expert blanco.

Finalmente, declaró un empleado del lavadero donde Lizarralde llevó su camioneta y afirmó que el acusado pidió “un lavado completo porque tenía que llevarla a Bromatología“. Asimismo, comentó que dejó una propina de 150 pesos y que pidió que utilicen el producto CIF para la limpieza.

El miércoles 17 de septiembre del año pasado a las 22 horas, Lizarralde pasó por la casa de Paola, en calle Martín García al 200, para llevarle por primera vez la cuota alimentaria de la bebé, a quien no conocía.

El acusado siempre había negado ser su padre y un estudio de ADN lo confirmó

Según la investigación, Lizarralde habría hecho subir presuntamente bajo engaños a Paola y Martina al vehículo, mientras que en el departamento de la víctima quedaron sus dos hijos adolescentes, fruto de otra relación.

Se sospecha que esa misma noche, Paola fue asesinada en el mismo utilitario y su cuerpo tirado en ese desagüe, frente a una panadería a donde el hombre llevaba mercadería.

Se presume también que a último momento no se atrevió a matar a su propia hija, aunque la habría arrojado viva al pozo para luego escapar.

Al otro día, Lizarralde fue a lavar el vehículo, pero quedaron manchas en el habitáculo.

El domingo siguiente, una empleada de la panadería vio las dos piernas de Paola a través del desagüe de la calle y escuchó el llanto de Martina.

La mujer fue asesinada de varias puñaladas, mientras que la pequeña que estaba junto al cadáver de su madre presentaba cortes en su cuerpo, tenía el fémur derecho fracturado y estaba deshidratada.

(Foto: lmcordoba.com)

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