lunes , 16 de septiembre, 2019

Lizarralde justificó las manchas en la camioneta y relató su día hasta el encuentro con Paola

“Voy a su domicilio, hasta ahí voy a contar”, dijo al declarar por primera vez desde su detención. Dijo que siempre lavaba el vehículo y que la mancha era ácido de una batería. El jueves, la caja de la Peugeot Expert será inspeccionada.

El único acusado por el crimen de Paola Acosta y el intento de homicidio de su hija Martina, Gonzalo Lizarralde, declaró ayer por primera vez ante el tribunal que lo juzga, aunque se limitó a relatar lo que hizo el 17 de septiembre del año pasado y justificólas manchas que había en su camioneta.

Al cierre de la jornada en la Cámara Undécima del Crimen, el acusado declaró durante quince minutos y sin responder preguntas, pero tampoco negó la acusación ni se refirió al crimen.

Lizarralde aseguró que siempre lavaba su vehículo y que la mancha en el rodado era ácido de una batería que iba a vender, tal como afirmaron los peritos de la defensa en base 21 muestras realizadas.

Además, el imputado explicó que el miércoles 17 de septiembre del año pasado a las 18 horas le envió un mensaje por WhatsApp a Paola para entregarle la cuota alimentaria de Martina, mientras que ella le respondió a las 21. Luego, dijo que fue a la casa de la víctima, le pagó y se fue. “Voy a su domicilio, hasta ahí voy a contar”, concluyó.

Al respecto, la hermana de Acosta, Maru, lamentó que el detenido no aportó ningún dato: “No dijo nada, intentó desmentir todas las verdades que van saliendo acá. Está con el agua hasta el cuello. Habló de su trabajo, lo que hacía en su trabajo. Tampoco se dijo culpable o inocente. Su palabra no tiene validez”.

EN la misma línea, el fiscal Diego Albornoz dijo que la declaración de Lizarralde “fue inoperante” y afirmó que “estamos como estábamos antes”, dijo.

Lizarralde está acusado de los supuestos delitos de “homicidio calificado por el vínculo, violencia de género y alevosía” por la muerte de Paola y de “homicidio calificado agravado por el vínculo y alevosía en grado de tentativa” por abandono de Martina.

Antes del acusado declaró el sargento que secuestró la Peugeot Expert de Lizarralde quien afirmó que en su interior no había armas.

En tanto, la perito Carolina Marotte confirmó que levantó 14 muestras de sangre de ese vehículo, y luego con el sistema Luminol se recolectaron 21 más.

El juicio se reanudará el próximo jueves con la declaración de dos testigos, mientras que la próxima semana se conocerá la sentencia.

 

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