sábado , 21 de septiembre, 2019

Condenaron a diez años de prisión al acusado de torturar a Arruga

Se trata del ex policía Julio Diego Torales, quien en 2008 torturó en el destacamento de Lomas del Mirador al joven, quien desapareció tras estar cuatro meses y cuyo cadáver fue hallado en 2014.

En un fallo unánime, el Tribunal Oral Criminal (TOC) 3 de La Matanza condenó ayer al ex policía Julio Diego Torales a 10 años de prisión, al considerarlo coautor de “torturas”, tal como había requerido en su alegato el fiscal, José Luis Longobardi.

El tribunal consideró probado que el acusado torturó en 2008 en el destacamento de Lomas del Mirador al adolescente Luciano Arruga, quien desapareció cuatro meses después de estar detenido y cuyo cadáver fue hallado recién en 2014.

Para los jueces Diana Volpicina, Gustavo Navarrine y Liliana Logroño quedó acreditado que el 22 de septiembre de 2008, entre las 11 y las 19, Arruga estuvo alojado en el sector de la cocina del destacamento, tras haber sido detenido como sospechoso de un robo.

Según la resolución, “mientras el Oficial de Servicio ejerciendo un poder real y de hecho sobre la custodia (de la víctima), tras omitir la implementación de los postulados de la Convención de los Derechos del Niño (…) le infligió intencionalmente sufrimientos físicos, mediante golpes con un elemento duro o romo, mientras otro funcionario policial lo retenía“.

Debido a las agresiones, el joven sufrió “un traumatismo en la región facial, en la frente y en el pómulo izquierdo, a la par que le generaron un sufrimiento psíquico al proferirle amenazas, humillaciones y menosprecios que degradaron su dignidad“.

“(Torales) sabía perfectamente los derechos que tenía el niño y sus familiares y se los negó, Luciano tenía el derecho de comunicarse con su familia, comunicarle el motivo de la demora pero le fue negado, y la jerarquía de Torales le imponía conocerlos”, advirtió el fallo.

Para el TOC 3 “el poder que le hicieron sentir los funcionarios policiales degradaron su dignidad y Luciano no sabía lo que le esperaba, su futuro se malogró, sólo contaba con 16 años. (…) No importó nada, sólo amenazarlo, pegarle y colocarlo en una situación de humillación que le generó un temor y angustia que nunca superó”.

Los jueces llegaron a estas conclusiones a través de las declaraciones de Mónica Alegre, madre del adolescente; Vanesa Orieta, la hermana; Juan Gabriel Apud, su amigo; y Rocío Gallegos, amiga de la hermana.

Para el tribunal, “Torales fue quien golpeó” a Luciano y “tuvo la coautoría funcional del hecho, aunque el dominio completo residió en manos de dos personas que actuaron de manera conjunta y cada una tuvo el destino final del acontecer dañoso“.

Luciano Arruga estaba amparado por la Convención de los Derechos del Niño donde el Estado debe asumir la posición con mayor cuidado y responsabilidad. La prevención policial debe accionar ante una detención de un menor con un trato especial, otorgándole la posibilidad de comunicarse con sus padres”, aseguraron los jueces.

En el proceso, Vanesa declaró que “cuando Luciano escuchó que estaba en la dependencia mientras se encontraba demorado le gritó: ‘Vane sacame de acá porque me están pegando'”.

“Tenía mucho miedo por mi hermano y sabía que lo que hiciera lo iba a perjudicar. Tenía mucha rabia pero no podía hacer nada, con esas personas que estaban ahí con contextura física mayor y armados, no me quedaba otra que entrar y salir, bancarme las verdugueadas, hacia mí y a mi madre, que me hacían sentir el poder que tenían”, había dicho la joven.

Además, Luciano le había contado que como llevaba muchas horas demorado en el destacamento pidió algo de comer y los efectivos le dieron un sándwich, “previo escupirlo”.

También los jueces resaltaron cuando el adolescente, “nervioso”, señaló a las personas que le habían pegado y que éstas le dijeron: “Negrito quedate tranquilo porque sino te vamos a volver a encerrar, quedate tranquilo porque sino te vamos a llevar a la comisaría octava donde hay violines que te van a violar“.

Por otra parte, los jueces no hicieron lugar al pedido de los abogados de Torales para que investiguen a Vanesa y a Apud por el delito de falso testimonio.

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