lunes , 22 de julio, 2019

Reproches

La decisión de la Justicia Electoral municipal de impugnar la candidatura de Martín Llaryora está dejando mucha tela para cortar en el panal. Por más que falten todavía algunos pasos antes de resolución definitiva, algunos responsables ya están mirando para otro lado. “Martín no quería agarrar porque sabía que era muy arriesgada la presentación sabiendo que la cuestión de la residencia iba a ser clave, y más con los nenes que hay del otro lado que no dejan pasar una”, aseguran en el Centro Cívico. Todos los dardos apuntaron a Alejandra Vigo quien, comentan, fue la que más se insistió para que Llaryora aceptara, lo que ni en su círculo íntimo querían aceptar. “Igualmente, entre los de mayor confianza de Schiaretti, nadie fue”, dicen.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *