sábado , 20 de julio, 2019

Goteras cívicas

Los baldes no son adornos ni una muestra de arte moderno. Son nada más y nada menos que envases para recolectar el agua que cae desde el techo del Centro Cívico.
Según se comento a la obra hay que hacerle algunos ajustes finales, como por ejemplo el sellado de las ventanas, pero no se puede llamar a la empresa Electroingenieria para que lo solucione porque se le debe dinero.
En consiguiente, ahí están los baldes, algunos tachos de pintura, otros de albañil y el famoso bidón de dispenser cortado “al cogote”.
En época de crisis todo vale decía un empleado mientras trataba de no mojarse los pies cuando entraba.

 

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