jueves , 13 de diciembre, 2018
NataliaDelaSota

Esperando el abrazo

La repentina muerte de José Manuel de la Sota dejó muchos interrogantes en la política local. Uno, es saber quién será la otra pata de Unión por Córdoba ya que no hay ningún dirigente que asome con fuerza. Otro, es saber cómo van a quedar parados sus principales allegados. En este caso, allegadas. “Adriana (Nazario) y Natalia (de la Sota) nunca tuvieron una muy buena relación. Es más, el último tiempo era muy tirante”, suelen decir los cercanos. “No tenían casi diálogo, y la muerte del Gallego ahora empieza a mostrar algunas cosas negativas, y es algo que (Juan) Schiaretti no quiere que suceda. Por tal motivo, les pidió a las dos que integren las filas del partido, pero para eso debe haber reconciliación. Sin embargo, ambas coincidieron en que eso por ahora era imposible”, dicen. Según trascendió, ellas alegan que hay temas familiares que no tienen arreglo y que si no se ve salida del otro lado del túnel pueden saltar algunas cuestiones que nadie quiere que salgan a la luz, como es el caso de la herencia del exgobernador.

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