viernes , 13 de diciembre, 2019

Son políticos, no astrólogos

(De nuestra redacción). El otoño despliega sus colores en toda su dimensión y los actores de la política local despliegan estrategias y esfuerzos, que no siempre alcanzan.

En la ciudad de Córdoba:

“Muchachos hay veces que me siento un poco solo”, se le escuchó decir al intendente Ramón Javier Mestre, días atrás ante un grupo de concejales y funcionarios.

Mestre debe remar en dos direcciones. Por un lado, debe hacer un esfuerzo casi diario para recordarles a los cordobeses, que si bien él fue elegido el mismo año que Cristina Fernández de Kirchner y José Manuel de La Sota, su situación es distinta a la de la Presidenta y la del Gobernador. Mestre y su partido no gobernaban la Ciudad desde hace 12 años, sin embargo, siente la presión de una Ciudad que quiere ver señales de cambio. En esta columna ya lo hemos dicho la luna de miel de los votantes con sus gobernantes cada vez son más cortas.

En otro plano, debe hacer un esfuerzo por superar las dificultades de la gestión que no son pocas. Mestre en la semana que comienza alejará, para tranquilidad de los contribuyentes, el fantasma de un conflicto permanente con el Suoem. El costo ya lo sabe y es grande: el costo de los sueldos de este año va a superar lo presupuestado. Los salarios se devorarán más del 60 por ciento de los ingresos.

Mestre pone todas sus fichas a la recaudación y al achique de gastos, objetivo aún lejano. En tanto, debe atender lo obvio, lo elemental, debe logar que sus funcionarios, hasta ahora el Talón de Aquiles de la gestión, den en la tecla para que la burocracia municipal se ponga en marcha y así se cambien los focos, se destapen bocas de tormenta y se sincronicen los semáforos (la lista continúa).

Esta semana el Intendente ha dado una muestra clara de cómo va a gobernar. En el programa periodístico ADN denunciaron un supuesto pedido de coimas por parte del subsecretario General Mario Rey hacia agencias de seguridad, en 24 horas estaba en el principal despacho del Palacio 6 de Julio el pedido de licencia del funcionario aludido.

Mestre se ha diferenciado claramente de otros gobernantes con esta decisión, dejó en claro que está dispuesto a recibir críticas por calles rotas pero no que se tengan dudas sobre su gestión y sus funcionarios, esto es muy bueno para las instituciones, pero no lo es todo.

Esta semana fue aprobado el Instituto Municipal de Cultura en medio de una andanada de críticas. En este caso, los funcionarios no podrán echarle la culpa a la burocracia estatal de su propia incapacidad de comunicar qué es lo que verdaderamente quieren hacer con la cultura de la Ciudad.

Mestre sabe que él sabe hacia donde quiere ir, quizás su soledad sea algo más que una sensación. Según los astrólogos, los cambios importantes hay que hacerlos los días 21 con los cambios de estación. Pero la política no siempre se guía por la astrología, al menos por ahora.

En la provincia:

El gobernador José Manuel De la Sota debió vivir, por propia decisión, en carne propia la derrota en la ciudad de Río Cuarto y sus colaboradores el efecto de su mal humor.

El Gobernador debió convivir con sensaciones encontradas por la estatización de YPF: por un lado, el alivio que los medios se llevaron todo su espacio en la decisión y repercusión de la decisión del gobierno de CFK, dejando la derrota de Río Cuarto en segundo plano. Pero por otro lado, le hizo sentir que aún esta lejos de las grandes ligas a las que aspira jugar en el 2015. Mientras él se enredaba en una pelea municipal, CFK tomaba dediciones de las que habló el mundo.

El gobernador dio un mensaje muy claro a los gremios: no va a comprometer su gestión para evitar conflictos gremiales, primero fue con los docentes y ahora con el gremio de Luz y Fuerza. Seguidor como nadie de las encuestas, él sabe la consideración que tiene la gente por los gremios, en particular los del sector público.

Pero aunque gane la batalla con los gremios, subsiste su necesidad de fondos frescos para continuar importantes obras viales, oxigenar la caja de jubilaciones y hacer inversiones en temas que tiene en agenda, como por ejemplo seguridad. Quiere gente que desarme conflictos y que le genere fondos.

El gobernador, a diferencia de Mestre, sí tenía pensado hacer enroques en su equipo de gestión pero más adelante. El adaptarse a esta nueva realidad y la episódica relación con el Gobierno nacional, quizás haga que adelante algunas decisiones y en el otoño cordobés haya cambios no sólo de colores.

 

 

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