jueves , 12 de diciembre, 2019

Opinión: Huir hacia adelante

(De nuestra Redacción) “El Gallego provoca, ahora hace contactos con periodistas nacionales opositores”. Con esta frase un operador k cordobés sintetizaba las últimas noticias que había podido recabar en Buenos Aires en referencia a la tormentosa relación del gobernador José Manuel De la Sota con la administración de Cristina Fernández de Kirchner.
De la Sota ya fue notificado: por ahora no hay plata para Córdoba. Curiosamente el mensaje final vino de uno de los ministros con menos poder en el entorno de la Presidenta: el jefe de gabinete Juan Abal Medina. Antes había recibido el mensaje de ámbitos judiciales: la Corte Suprema de Justicia de la Nación no interpretaría a favor de la Provincia en el conflicto por los fondos que el Anses le debería a Córdoba.
Con este panorama, en el entorno del Gobernador conjeturan que nada se ha conseguido del Gobierno Nacional con la actitud prudente. Muchos afirman que es inminente el lanzamiento de una campaña publicitaria en las principales ciudades, coincidente con las giras institucionales del Gobernador. Esto no hará más que blanquear lo que todos saben: De la Sota está anotado para la carrera presidencial del 2015.
En la lógica delasotista nada que se haga puede tensar más la relación de lo que actualmente está. Llevado a esa situación por el Gobierno Nacional, ahora sería distinto, se vería un De la Sota más firme y endurecido no por cuestiones políticas sino en defensa de los intereses de la Provincia. En esa dirección especulan que si los números provinciales se complican, ayudará a justificar esa situación un escenario de tirantez con la Nación (en el caso de Daniel Scioli, las encuestas responsabilizan mayoritariamente al Poder central de esa situación). Entre quienes sostienen esta posición se encuentra el ex gobernador Juan Schiaretti, quien se incomoda cada vez que se dice que Córdoba no cumplió con lo acordado con la Nación en el convenio de armonización de la Caja de Jubilaciones. Más lo incomoda aún cuando se habla de la situación financiera “heredada” por De la Sota.
Pero no todos piensan igual en la carpa íntima del Gobernador. Hay quienes prefieren no confrontar por ahora, pero todos coinciden en algo: De la Sota debe tener una lista de diputados nacionales en condiciones de ganar, para lo cual le resulta indispensable por un lado, contar con su antecesor y por otro, seguramente será una prueba de fuego en su relación con el intendente Ramón Mestre, de quien De la Sota espera que no se vea muy interesado en la elección de los legisladores nacionales. Tener una lista en esas condiciones le permitirá sentarse a negociar con un kirchnerismo ávido de mayoría parlamentaria.
Sin embargo, algunos se entusiasman con un escenario en el cual los diputados delasotistas hagan campaña defendiendo a Córdoba y su Caja de Jubilaciones ¿Suena conocido? Por supuesto, en 1993 el justicialismo de la mano de Carlos Menem y su ministro de Economía estrella Domingo Cavallo, arrasaron con las elecciones legislativas. Menos en Córdoba donde el radicalismo -que gobernaba la Provincia- hizo campaña diciendo que Cavallo quería quedarse con la Caja de Jubilaciones, algo muy preciado para los cordobeses. Claro que ese ejemplo los hombres del Gobernador no lo repetirán en voz alta ya que la lista que representaba a Cavallo en aquel entonces la encabezaba nada menos que Juan Schiaretti, quien se impuso en una escandalosa interna al delasotismo, pero eso en política es prehistoria.
Unos y otros, duros y no tan duros, coinciden en que en la situación en que se encuentra De la Sota no se “puede desensillar hasta que aclare”, mas bien es de aplicar aquello que en política muchas veces en defensa propia hay que huir hacia adelante.

 

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