domingo , 22 de septiembre, 2019

Opinión: Estoy cansado. Por Pepe Zumarán

Esto comenzó a escribirse antes que la Doctora lo mandara a “reposar en paz”, a su candidato a Procurador General, de manera que no habrá referencias al tema.
Como estoy cansado del discurso oficial y de las pálidas que todos los días lanzan como afilados estiletes los medios adictos y los no adictos al régimen, estos últimos días me dediqué a tratar de desentrañar el pensamiento de los jóvenes cristinistas que inundan nuestras universidades y -sin mucha apoyatura- opinan de casi todo.
Para eso, aparte de algunas entrevistas personales que -siendo sincero- no fueron gratas porque para un argentino de los de antes no resulta fácil hablar con esta nueva raza de gente, resolví meterme en “las redes sociales” y blogs para ver aunque sea expresada en forma anónima esas expresiones del actual pensamiento argentino. No es fácil hacerlo en el facebook porque hay que ser aceptado “como amigo” lo que muchas veces no ocurre.
Sin ser encuestador ni nada que se le parezca, diré que el universo analizado incluye jóvenes de 17 o 18 años hasta unos 35 (lo digo mas por deducción que con base científica), casi todos integrantes de lo que se sigue llamando “la clase media y la clase media alta”, que es el reducto social donde moran estos especimenes. En otros términos, casi todos tienen estudios superiores completos o incompletos, poseen en su mayoría esos engendros tecnológicos de última generación “black no se cuanto” y gozan de un aceptable pasar dentro de nuestras vicisitudes.
En primer lugar descubrí que se trata de una generación de dogmáticos fundamentalistas. No aceptan el disenso y ante un comentario en contra o ligeramente distinto a lo que piensan no vacilan en calificar de cipayo, vendepatria, destituyente o lo que se les venga en gana a su ocasional ciberinterlocutor.
Uno de esos dogmas es el del 54%. Ellos creen que si la Doctora ganó las elecciones por ese margen está por encima de la Constitución y puede hacer, literalmente, lo que le venga en gana con el país, porque está respaldada por la mayor parte de la población.
Otro de sus dogmas es la negación de la pobreza y de una de sus principales causas, como es la inflación. Creen que los avatares de la divisa norteamericana se deben únicamente a la acción de la corpo periodística. No creen en la acción comunitaria de las ONGs al estilo de CARITAS o de Red Solidaria, a las cuales algunos acusan -aunque solapadamente- de ser “lavaderos de dinero” y sostienen alegremente que están de mas porque la acción inclusiva del Estado manejado por la Doctora basta para solucionar todos los problemas, si estos existiesen, cosa que también dogmáticamente niegan.
Sostienen que la Asignación Universal por Hijo, el matrimonio igualitario, la ley de géneros  y los planes sociales son la panacea universal para curar todos los males sociales, no creen en la influencia del narcotráfico en los hechos de inseguridad (que por otra parte niegan o les quitan importancia), Se manifiestan contrarios a la impartición de conocimientos a niños y jóvenes por parte de instituciones no estatales pese a que en muchos casos al parecer estudian en costosísimas universidades no estatales.
No creen para nada en el Estado de Derecho, al cual califican como una institución propuesta por los grupos económicos concentrados para dominar a los pueblos, y niegan enfáticamente la necesidad de que disminuya el déficit de las cuentas públicas para equilibrar un poco el desastroso funcionamiento del Estado, y sostienen que es el Estado Nacional y no las provincias quien debe ocuparse de todo (parecen mas unitarios que Rivadavia).
Niegan que exista desabastecimiento de algunos productos, aunque se manifiestan compulsivamente bebedores de mate, y en cuanto a la inserción de nuestro país en el mundo prefieren absolutamente la autarquía y la hermandad con los pueblos latinoamericanos. Ante un comentario que hice respecto del precio que nos cobran los hermanos bolivianos por el gas natural, manifestaron desconocerlo, y al mismo tiempo muchos de ellos me contestaron que con YPF en manos nacionales todos los problemas se solucionarían y que en el invierno que estamos pasando el gas fluira de las cañerías como si fuera el agua del Amazonas.
Acerca de los problemas energéticos y de transporte, en general no los conocen en profundidad y creen firmemente que el modelo cristinista los solucionará una vez que acabe con las corpos.
Respecto de doctrinas políticas y económicas, muchos se pronuncian por un odio visceral al “neoliberalismo”, pero en cuanto uno pretende profundizar en sus conocimientos se topa con la pared de que generalmente contestan que lo único que creen saber sobre el neoliberalismo es que responde a los grupos económicos concentrados (muchos no saben quienes son ni a quienes representan, salvo los multimedios o el centenario periódico fundado por Mitre).
En síntesis, he podido ver a de jóvenes a quienes les interesa sobremanera el poder por el poder mismo, que no tienen mucha idea sobre doctrinas políticas y económicas y que simplemente buscan la perduración del modelo cristinista, a veces por convicción, a veces para poder conseguir algún provecho propio. Si estas damas y caballeros llegan a gobernarnos plenamente, Dios nos salve!!!.

Hasta pronto

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *