lunes , 9 de diciembre, 2019

Opinión: De operaciones, militancia circo y gente vigilada Por Pepe Zumarán

Felizmente, la operación de la Sra. Presidente al parecer ha terminado bien, y le aguarda el post operatorio común en estos casos. La buena tarea de los médicos, quizá la relativa juventud de la enferma y el tipo de afección faciliten las cosas.
Desde dos días antes de concretarse, hemos visto azorados como un grupo bastante numeroso de militantes de la kámpora (en otra entrega me ocuparé de ellos en especial, quienes son, de donde salieron, etc…) y otros grupos k y peronistas, ocuparon las adyacencias del hospital con su mas pura liturgia, bombos, banderas y cartelones donde sobresalían los nombres de cada agrupación o simple grupete de dos o tres, pero sin olvidar el nombre del caudillo de la zona, entre los que sobresalió el del intendente Mario Ishi, sin hablar de las patéticas pancartas con la imagen de EL, deseando suerte, desde el mas allá, a su doliente esposa. Parece que los argentinos no queremos dejar tranquilos a los muertos.
El objetivo confeso de esta movilización parece ser haber concurrido a las adyacencias del hospital para “dar su apoyo” a la ilustre enferma. No hay caso, esta gente cree que movilizando (chori, coca/vino y un cien o doscientos) a otra gente (no creo que allí estuvieran los elegantes “yuppies” de la kámpora cómodamente instalados en sus despachos de Aerolíneas o de otras dependencias) y haciendo el ruido propio de festivas manifestaciones populares, conseguirán una mejor y más rápida curación de su líder, a despecho de la Voluntad Divina y la ciencia médica.
Pero, (siempre hay uno) al parecer el propósito habría sido ahuyentar a toda persona sospechada de contrera, destituyente o simple “no simpatizante”. Así, los periodistas de medios no afines al Gobierno habrían sido tratados como enemigos de la Patria y de la democracia que practica este tipo de militancia.
Malo, malo….La intolerancia –aunque no se manifestó, que se sepa, en hechos de agresión personal- cunde entre los adherentes al modelo y no hay mas que leer los comentarios vertidos por sus partidarios en los diarios del día previo a la operación, “para desear fuerza a la Presidente y que se cure pronto y ANIQUILE a los gorilas”…Lindo vamos así.
Por otro lado, al vicepresidente en ejercicio, el rockerito de la Recoleta, ni siquiera le permitieron ocupar el despacho que para estos fines hay en la Casa Rosada, sino que lo desterraron, bajo celosa vigilancia y fútiles pretextos, al cercano edificio del Banco de la Nación, no fuera a ser que le gustara el ambiente de la Casa de Gobierno o sus comodidades y pensara en una descabellada operación destinada a quedarse.
Francamente, no veo en todo esto nada de institucionalidad ni respeto a la enfermedad de la Presidente, sí de mucho circo, militancia al estilo k y absoluto control de la situación nacional al parecer por parte del hijo de la ilustre enferma, don Máximo K. ¿Quién es el responsable? ¿Será la propia Señora?…¿quien puede saberlo?. Por las dudas, aclaro que YO NO LA VOTÉ.

Hasta la próxima.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *