miércoles , 23 de octubre, 2019

Opinión: Anestesia local o los efectos del karma

(De nuestra redacción) “Definitivamente es un karma de los gobernadores cordobeses cada vez que se largan a la carrera presidencial”, dijo hace unos días uno de los periodistas más influyente en la política cordobesa.
El comentario era la conclusión final después de recordar los problemas que le surgieron a Eduardo Angeloz en su época de gobernador cuando se lanzó al escenario nacional, los que debió afrontar Dela Sota, que involucraban a personas muy encumbradas en la gestión,  en su primer mandato allá por el 2001-2002 cuando intentó la aventura nacional y ahora nuevamente los impensados e inoportunos problemas que ha tenido que afrontar en las últimas dos semanas el gobernador José Manuel Dela Sota, justo en momentos en los que se ha lanzado  como aspirante a suceder a Cristina Fernández de Kirchner en el 2015.
Primero fue el menú de carne de palomas para los chicos del Paicor lo que inundó los canales nacionales, luego fueron las protestas gremiales por el ajuste a jubilados en momentos en que le reclamaba ala Naciónlo adeudado por los convenios oportunamente firmados y afirmando que no aceptaría un retroceso en las condiciones jubilatorias dela Provincia. Inmediatamentela noticia fue que el mismo Gobernador que afirmó que “el buen gobernante no aumenta impuestos”, se disponía a crear una nueva  tasa que gravaría la venta de combustibles.
Finalmente el hecho más bochornoso de todos: un director de Prensa, que durante una semana debió soportar el reproche y el repudio generalizado masivo de todos los periodistas de Córdoba (a través de las redes sociales) por el episodio que protagonizó cuando quiso limitar de modo violento el reportaje que le realizó una periodista televisiva al Gobernador, hecho que fue publicado como anticipo exclusivo por informesynoticiascordoba.com
Todos estos inconvenientes tienen un denominador común: ninguno es una operación gestada por adversarios. Todos son torpezas o excesos que surgen de las propias filas, o el karma a que se refería el analista citado al comienzo de la columna.

La permanente tentación
En el último ejemplar de la revista Noticias, realizan un informe sobre la cantidad de transmisiones en cadena de CFK, 14 en total de lo que va del año, utilizadas para ejecutar su guión consistente en dar “su” verdad y denostar adversarios. Algunos de los números señalan, en el mismo informe de Noticias, que el uso de la cadena significó: 82.656.000 pesos fue lo que dejaron de ganar los canales de aire, 20.160.000 pesos los canales de cable y 102.816.00 pesos el monto total que resignaron todas las señales por las 14 horas de la cadena.
El Gobernador de Córdoba, en tanto, decidió que el primer kilómetro de asfalto de la autovía Córdoba-Monte Cristo no quedase en la ruta sino en los avisos de los últimos días de los medios gráficos, que se llevaron casi el costo de un kilómetro de autovía, alrededor de un millón de pesos.
Hasta el intendente de Córdoba Ramón Mestre, con algo más de moderación por cierto, también transita ese camino, como por ejemplo que haber publicitado la entrega de cheques correspondientes a presupuestos participativos adeudados por la gestión anterior significó algo así como el 10 por ciento de lo que efectivamente se entregó.
La pregunta obligada es cuántas conferencias de prensa se hicieron para responder abiertamente los requerimientos de los periodistas. El poder político ha ingresado en la mala costumbre  de que lo importante es lo que se diga, anuncie o publicite. Lo que incomoda no se responde o simplemente se hace de cuenta que no está sucediendo. Córdoba no es la excepción.

Desequilibrios locales
En Córdoba se dibuja un escenario que comienza a alejarse de la deseada calidad institucional que habíamos conseguido. Cuanto mejor hubiese sido que el Gobernador anunciara su paquete de reformas previsionales en una conferencia de prensa donde todos pudiesen consultar y evacuar dudas. Que  la oposición recibiera el  trato de un gobernador que valorare el diálogo y el consenso y que los gremios fueran comprometidos a aportar ideas en torno a los problemas de los pasivos.
Sólo un par de periodistas tuvieron acceso anticipadamente a la ley que contenía las medidas de ajuste. Un integrante del Tribunal Superior de Justicia festejó su cumpleaños en público rodeado del poder político del cual se supone deber ser independiente. La oposición se retira de la comisión de Labor Parlamentaria y los gremios estatales se comunican con el Gobernador por carta.
Es como si los que estuvieran que estar separados están muy juntos y viceversa, están lejos los que no deberían  estarlo tanto, en el medio suceden cosas de las cuales el ciudadano común no se entera. No es para decir que en Córdoba no hay libertad de prensa o no hay controles  o poderes independientes pero sí que padece los síntomas de una anestesia local.

 

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