martes , 20 de agosto, 2019

Nota editorial: Vientos de Agosto

“Ernesto vos tenés que entender la realidad de Córdoba” la frase pertenece a uno de los referentes del radicalismo cordobés, el destinatario: el presidente del Comité Nacional del radicalismo Ernesto Sanz, que pasó fugazmente por Córdoba. Los radicales de Córdoba, especialmente Ramón Javier Mestre, Oscar Aguad y Juan Jure, quieren cerrar un acuerdo con los seguidores de Mauricio Macri, quienes le arrimarían los puntos que quizás sean decisivos para destronar a Unión por Córdoba del Gobierno provincial. Sanz y el resto de los dirigentes nacionales del radicalismo temen que Córdoba marque una tendencia y se produzca un efecto cascada en otras provincias donde los radicales terminen cerrando con el PRO.

No serán fáciles las relaciones de ahora en más, entre los radicales cordobeses y sus correligionarios nacionales, los cordobeses sienten que pueden disputar el poder provincial –en sociedad con el PRO- y las fórmulas nacionales, al menos por ahora, parecen más un salvavidas de plomo que un complemento.

Luis Juez, en tanto, por estas horas vuelve a repensar si su futuro no está en volver a intentar la Intendencia de Córdoba, sabe que su enfrentamiento con Mestre a la larga le impedirá concretar una alianza con los radicales. En la U.C.R. todos apuestan al fortalecimiento de la gestión de Mestre hijo, Juez lo sabe y ha comenzado a profundizar sus críticas para justificar la distancia con algunos radicales con los que tenía buena sintonía.

En Unión por Córdoba hay mucho optimismo pero pocas certezas, sus dirigentes de primera línea están confiados en que seguirán en el poder provincial, pero no saben con quién. El gobernador José Manuel De la Sota intensifica sus salidas nacionales con la intención de jugar su candidatura presidencial, pero no son pocos los que afirman que de no darse esa chance, terminará intentado un nuevo período en la Provincia, si fuera así la excusa sería que es el único justicialista que podría ganarle a los radicales Mestre o Aguad.

En el campamento de su ex compañero de fórmula Juan Schiaretti, afirman lo contrario, juegan todas sus fichas a que puede volver a ser gobernador, en la medida que De la Sota no enturbie el peronismo capitalino. Hace poco De la Sota envió señales claras que no quiere a Olga Riutort como candidata a Intendente, con lo que demolió con un soplido el acercamiento que habían logrado con la edil Schiaretti y su señora Alejandra Vigo.

El kirchnerismo cordobés trata de reacomodarse luego del torbellino que produjo la renuncia a su banca de Diputada Nacional Carolina Scotto, el villamariense Eduardo Acastello tiene decidido ir por la candidatura a gobernador, mientras otros dirigentes tratan de parchar el agujero dejado por Scotto, pero no son pocos los que temen que la ex rectora vuelva a ser noticia si salen a la luz algunas de las “razones personales” por las que dejó su banca.

En el kirchnerismo al igual que en el resto de las fuerzas políticas de Córdoba los vientos de Agosto están soplando muy fuerte.

 

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