martes , 20 de agosto, 2019

Nota editorial: Los simuladores

El sábado pasado, cada partido político cerró sus listas de candidatos a diputados nacionales, en virtud de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), quizás la única iniciativa legislativa del kirchnerismo que goza de buena salud, el resto duermen sedadas por amparos o con muerte anunciada, como la reforma judicial que la Corte Suprema de Justicia declaró inconstitucional.

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner sabe adónde quiere ir: mantener su poder a toda costa, lo que no está claro si sabe cómo. Empecinada en domesticar al justicialismo, Cristina duda entre refugiares en su electorado duro o ir por más. Dudaba entre acordar con los viscosos Daniel Scioli o Sergio Massa o acorralarlos. Ellos decidieron: Massa finalmente irá con lista propia, Scioli seguirá donde está.

Todo es duda. Duda entre transmitir la imagen de viuda que lleva su pérdida a cuestas o ser una mujer con aires seductores que baila en un escenario al compás de una murga. La supuesta bipolaridad, que alguna vez le adjudicó la prensa a Cristina, ahora se extiende a todos los planos. La faceta combativa y progresista que quiso mostrar al lado de Néstor sucumbe ante la mujer obsesionada con los zapatos y carteras de primera marca, algo casi pecaminoso para su pasado setentista.

La Corte le dijo no a su reforma judicial. Daniel Scioli no la enfrenta pero se sienta a contemplar sus tropiezos. Sergio Massa, finalmente, se cortó solo pero algunos kirchneristas sostienen que lo hizo para poder negociar mejor, razonamiento casi infantil que explota contra la realidad de un Massa lanzado a su carrera presidencial. “Ha vuelto a sus orígenes liberales”, le disparó el rústico Carlos Kunkel, poniendo en evidencia algo que el kirchnerismo no logra visualizar: cada tanto sufren una baja (Alberto Fernandez, Hugo Moyano, etc) pero no hay pistas que sumen a nuevos dirigentes.

Cristina es, a pesar de sus matices, peronista, por tanto sabe cómo razona su partido, la mayoría que tiene hoy tiene en la Cámara de Diputados de la Nación se compone en gran parte de hombres y mujeres que antes de ser kirchneristas eran peronistas. Hoy tributan al modelo kirchnerista, antes lo hicieron al duhaldismo y antes al menemismo. Un revés electoral de la Presidenta en octubre, los haría inmediatamente virar a hacia las puertas de sus posible sucesor.

La oposición, en tanto, no termina de acomodarse. Encima debe amontonarse para dejarle lugar en los asientos opositores a las propias variantes del justicialismo, por caso, el gobernador José Manuel de la Sota, que se presentan hoy como férreos opositores a Cristina.

Listas con tonada cordobesa 

“Seguramente se debe estar acordando de nuestra sugerencia”. La frase fue pronunciada por un hombre del entorno delasotista el sábado a la mañana cuando ya era un hecho la lista de Massa. La “sugerencia” a la que se refería era la formulada a De la Sota para que encabezara la lista de diputados nacionales. “La batalla contra el kirchnerismo se va a dar en el Congreso, donde van a perder la mayoría, es mucho más fácil proyectarse desde ahí”, se completaba el razonamiento.

Olga Riutort con su decisión de ser candidata ha desatado una considerable cantidad de consecuencias en otros partidos: En el justicialismo forzó la necesidad de una figura conocida en la Capital, Blanca Rossi, la popular ex locutora de Cadena 3, que viene a ser una especie de “anabólico electoral” para darle más peso a la lista que encabezará Juan Schiaretti.

En el radicalismo provocó el ascenso de Diego Mestre, hermano del intendente Ramón Mestre, al tercer lugar de la lista de diputados nacionales (Informes y Noticias Córdoba anticipó meses atrás que el hermano menor de Mestre estaría en la lista). Las encuestas que le adjudican una muy buena elección en la Capital a Riutort, fueron lo que llevó a Mestre a priorizar la Capital. “Nosotros nos ocupamos de la Capital, Aguad que garantice la Provincia”, dijo un encumbrado mestrista. El ascenso de Diego Mestre en la lista cerró las puertas a la posibilidad de sumar a Miguel Nicolás, el dirigente con más peso en la Capital después del propio Mestre. Aguad deberá enfrentar una interna contra el riocuartence Miguel Abella, que logró contar con Antonio María Hernández. Aguad sabe el riesgo que es para cualquier radical un proceso interno, donde las heridas no cerradas y los enojos, cobran una dimensión considerable. 

En el juecismo provocó que se armara una lista que no la complica para nada en la Capital, único objetivo electoral de la ex esposa de De la Sota, Una lista encabezada por Ernesto Martinez fue la forma de “acordar” con Olga, que encontró Luis Juez, sin tener que pagar costos por su nueva sociedad.

En el resto de los partidos no hubo sorpresas: El PRO completó su lista con Néstor Roulet (ex candidato a vicegobernador de Aguad) y el kirchnerismo tendrá a Martin Gill como segundo de Carolina Scotto. En el caso de Gill, actual secretario de Políticas Universitarias de la Nación, algunos lo vieron como un reconocimiento a su decisivo papel en la elección que consagró a Francisco Tamarit como nuevo rector de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC).

Todos están preparando sus valijas para disputar la batalla por el control de la Cámara de Diputados de la Nación. Para lograrlo, todos simulan. Cristina simula que todo está bien y el resto también simulan. Unos ser mucho más de lo que son y otros no ser tanto de lo que son. La diferencia con “Los Simuladores” de la exitosa serie televisiva es que en ese caso los simuladores eran los que salvaban a la gente.

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