jueves , 22 de agosto, 2019

Nota editorial: Los muchachos de siempre

“Todos los días sale con una cosa distinta, ese muchacho es muy difícil”. De esa manera, uno de los hombres más próximos al gobernador José Manuel de la Sota describía al jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri.

El día anterior, De la Sota había pasado todo el día en Buenos Aires tratando de lograr un acuerdo del PRO con el denominado Peronismo Federal. Aquella jornada, mientras los operadores delasotistas daban por cerrado un acuerdo con Macri para sumar a Héctor Baldassi a su lista de diputados nacionales, el ex árbitro avisaba –vía celular- a quien quisiera escucharlo en Córdoba que iba con uno en la boleta macrista.

Macri, después de muchas vueltas, terminó yendo sólo en los principales distritos. Según publicaron algunos diarios porteños, habría sido decisiva en la decisión de Macri la opinión de su asesor Jaime Durán Barba de no pegarse al viejo peronismo y seguir creciendo solo. En realidad, Durán Barba ha demostrado estar muy, muy lejos de ser un “gurú” infalible de las estrategias electorales. Si le aconsejó eso a Macri, sería un camino diametralmente opuesto al que le sugirió dos años atrás cuando le dijo que su imagen no era trasladable a otros candidatos. El malhumorado cómico Miguel del Sel derrumbó la teoría del ecuatoriano cuando casi gana las elecciones de Santa Fe. Durán Barba también quedó muy mal parado en una investigación judicial por una campaña “sucia” en contra del senador nacional Daniel Filmus.

Hoy por hoy, el estratega ecuatoriano es escuchado por Macri, pero el líder del PRO ya no sigue a ciegas sus propuestas. Lo que en realidad más pesó en Macri fue la opinión de sus propios referentes, como el caso de Baldassi en Córdoba, que le plantearon al jefe de Gobierno porteño que la estrategia debía ser crecer.

Volviendo a la jornada en Buenos Aires, deberán pasar varios días para que el Gobernador de Córdoba se saque el gusto amargo que le dejó, no tanto volverse sin un acuerdo con el macrismo, sino haber tomado conciencia de su soledad nacional. Sus operadores y él mismo imaginaban un escenario en donde De la Sota estuviese sentado en la cabecera de una mesa y se convirtiera en el arquitecto del Peronismo Federal. No sólo que no hubo acuerdo sino que debió compartir la mesa con las segundas líneas de cada referente, con la excepción de las esporádicas apariciones de Francisco de Narváez.

Todos han tenido complicaciones en sus campamentos. Oscar Aguad obtuvo el visto bueno del Congreso partidario para competir por su reelección. En simultáneo, el ignoto correligionario suyo Dante Rossi amenaza con llevar el tema a la Justicia. Lo curioso es que Rossi es funcionario municipal del principal sostén que hoy tiene Aguad: Ramón Javier Mestre. Cualquiera sea la forma en que se complete la lista que encabezarán Oscar Aguad y Soledad Carrizo, Mestre dejará heridos en su partido.

Luis Juez completará la lista de su partido con mensajes hacia adentro. Es muy probable que el carlospacense Walter Gisper la integre, lo cual hará sentir aún más la “desaparición” del firmamento juecista del ex radical Marcelino Gatica.

Las últimas horas arrojan al menos tres datos que no tiene la trascendencia, que seguramente tendrán a poco de andar en la campaña:

Aguad ha logrado que se lo perciba como un fuerte opositor al kirchnerismo en el Congreso, pero justo en este momento Ramón Javier Mestre ha comenzado a recibir gestos de ayuda del Gobierno nacional que no está en condiciones de rechazar. Mientras el delasotismo sobreactuará su antikirchnerismo, en el radicalismo no podrá ser todo reproche a viva voz contra la Casa Rosada.

En el acto del PJ realizado el viernes por la noche en el Orfeo, fue más que notorio el contraste de la atención del público cuando hablaba De la Sota que cuando le tocó el turno a Juan Schiaretti (más aún, hubo quienes se retiraron del acto en ese momento), lo cual confirma algo que el gobernador sabe desde siempre: Schiaretti no logra alojarse en el corazón de los delasotistas.

La encuesta de ADN. Días atrás en el programa televisivo ADN, que conduce el periodista Tomás Mendez, se dio a conocer el resultado de una encuesta realizada en la ciudad de Córdoba. La misma, reveló, lo que muchos intuían: 5 de cada 10 votos que pierde Luis Juez por no encabezar su boleta van a para directamente a Olga Riutort; los otros 5 se diluyen en varios candidatos. Juez y Riutort parecen haber hablado mucho más de lo que dicen. No sería la primera vez que en la política cordobesa (hay varios ejemplos del pasado) la elección de un candidato no muy conocido, en este caso el juecista Ernesto Martínez, termina beneficiando a otro, como el caso de Riutort.

Más allá de que hayan existido o no consejos de Durán Barba, cuando la gente ve en la foto del peronismo alternativo los rostros de Hugo Moyano, Gerónimo “Momo” Venegas, José Manuel de la Sota, Roberto Lavagna, llega a la conclusión que “son los muchachos de siempre”. Algo similar a lo que ocurre en las listas de la mayoría de los partidos que en Córdoba quieren ser opción.

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