miércoles , 16 de octubre, 2019

Nota editorial: Lo que vendrá

Hace siete días se realizaron las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (Paso) en todo el País, con un resultado más o menos previsible resulta cuanto menos extraño que las principales fuerzas cordobesas no hayan tenido previsto el escenario del domingo por la noche.

“Que nadie diga más una palabra a la prensa”, fue la frase que pronunció el jefe de Gabinete de ministros provincial, Oscar González, en el bunker justicialista de la Avenida General Paz al promediar las 20 del domingo. Antes varios dirigentes justicialistas habían salido en los medios tomando como resultado final del comicio algunas encuestas de boca de urna que comenzaban a ser desmentidas por algunos resultados oficiales, esto desencajó al propio gobernador José Manuel de la Sota que mandó a silenciar a sus hombres.

“A un bar no voy a ir, cuando quieran, vamos todos a la Casa Radical”, le dijo telefónicamente el radical Oscar Aguad a un dirigente mestrista que lo invitaba a sumarse a un improvisado bunker en un bar frente a la sede partidaria.

Todos querían mostrarse como triunfadores, pero no todo puede ser “producción” como en el cine o la TV, salvo contadas excepciones, todos fueron sorprendidos.

Unión por Córdoba: Un gigantesco palco con sonido sobre la avenida General Paz sería la escenografía en donde se anunciaría el triunfo de Juan Schiaretti y el comienzo de la carrera presidencial de José Manuel de la Sota. A las 21, todavía no había certezas de llegar al 30 por ciento de los votos en favor de Unión por Córdoba, con ese panorama De la Sota comunicó que se iba a Villa Carlos Paz, a ver de cerca la evolución de los incendios, no hubo acto y Schiaretti en sus declaraciones ponía más énfasis en señalar que Martín Llaryora estaría en la lista final, que en señalar el triunfo.

Unión Cívica Radical: Los operadores mestristas siguieron todo el escrutinio desde un bar, algo que llamó la atención ya que los oficialismos partidarios siempre siguen las elecciones desde la histórica Casa Radical, sin embargo, durante el viernes anterior a las elecciones las dudas habían invadido a los hombres del intendente capitalino Ramón Javier Mestre y las trasladaron al mismo día de la elección. Oscar Aguad, cabeza de lista, tenía un pronóstico más optimista que sus correligionarios por lo que decidió seguir la jornada desde su estudio y aparecer en público solamente en la Casa Radical. Cerca de las 22, los candidatos radicales irrumpieron en el salón de la planta baja de la sede partidaria, a diferencia de De la Sota, Mestre sí fue al festejo pero no habló.

El resto: Héctor Baldassi, el hombre que Mauricio Macri reclutó en estas tierras, realizó una elección sorprendente, sin embargo, su falta de oficio por un lado y el depender de una estructura nacional por otro, le impidieron potenciar esa noche su buena performance. Prueba de ello la respuesta que le dio a un periodista que le pregunto si “era el gran ganador del día” a lo que respondió: “Hay que esperar y analizar”.

Olga Riutort sufrió un durísimo knock out, y lo demostró en su rostro, no tenía mucho de qué desdecirse y menos para decir. El gran derrotado Ernesto Martínez, el hombre elegido por Luis Juez, salió a asumir toda la derrota, nadie registró su responsabilidad, del mismo modo que no había sido registrado su paso por la campaña. Sólo la Izquierda capitalizó su resultado, la estética de su bunker, al igual de spots de campaña hablan a las claras que su evolución política no sólo es en el caudal de votos.

Lo que se vendrá

José Manuel de la Sota retomará el ritmo frenético de campaña, seguirá ocupando un lugar preponderante en la misma en detrimento de la figura del primer candidato Juan Schiaretti, pero eso no genera ruidos en la estrategia oficialista. “Hay que llevar la elección a un plano de plebiscitar la gestión y el gobernador en ejercicio es De la Sota, no Schiaretti”, resumió uno de los estrategas de campaña. En el campamento justicialista ya se tomaron dos decisiones que generarán ruido pero de las que no hay retorno: Por un lado, se intensificará la publicidad oficial de obras en particular las de la Capital, por otro lado, Juan Schiaretti no participará en ningún debate con Oscar Aguad.

Por el lado del radicalismo las cosas no son tan lineales: Mestre tiene sus propios asesores, que no siempre coinciden con los de Aguad. El lunes siguiente a la elección la primera línea mestristra explicaba en una pálida conferencia de prensa que el Intendente no participaría de la campaña, en paralelo, hombres del entorno más íntimo de Mestre le trasmitían a algunos periodistas como sería la participación del mismo en esta etapa de campaña.

Aguad sacó más votos en el interior que en la Capital, algo que no tenían previsto los hombres del Palacio 6 de Julio que insisten en privilegiar el nombre de Mestre (Diego) con el slogan “Vamos por algo distinto”, cuando en realidad de los 30 años de democracia el apellido Mestre ha gobernado 14 años. Aguad quiere polarizar la elección, de hecho los números lo estimulan, y plantearse como la alternativa “no peronista al kirchnerismo”. Queda poco tiempo para que los radicales unifiquen discurso y estrategia.

Carolina Scotto no debe remar sola el kirchnerismo, debe hacer el grueso del esfuerzo. Baldassi va a esperar que los asesores, que especialmente le enviará Macri, lo ayuden a evitar ser víctima del voto útil y sucumbir ante la polarización.

Riutort y Juez solo imaginan un ámbito “municipalizado” para tratar de retener algo de sus votantes. De la Sota se mostrará exultante pero sabe que debe mejorar su performance, nadie es candidato a Presidente siendo gobernador y no llegando al 30 por ciento de los votos. A Mestre, en tanto, no le alcanza con exhibir que el radicalismo mantiene tres bancas, necesita ganar la ciudad que gobierna para consolidar su liderazgo partidario.

Ambos recibieron mensajes que no les gustaron: De la Sota tuvo que ver en televisión cómo se referían a Sergio Massa como el presidenciable del peronismo. Mestre tomó nota que varios dirigentes justicialistas comenzaron a barajar nombres para candidatos a Intendente. Razones más que suficientes para, a pesar de no estar en la lista, ambos se involucren en la campaña de lo que vendrá.

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