miércoles , 11 de diciembre, 2019

Nota editorial: Las otras viudas, ruidos locales y buenos modales

“El Gallego es el hombre que puede juntar las cabezas, como alguna vez lo hizo (Eduardo) Duhalde, después habrá que buscar el candidato”. La frase la pronunció un operador nacional del justicialismo disidente en el bar del Aeropuerto de Pajas Blancas a horas del acto del 1° de mayo que organizó el Gobierno de Córdoba, pero que fue a todas luces un acto partidario, pagado por el Partido Justicialista (PJ), según aclaró después el propio José Manuel De la Sota.

Los dichos, seguramente, le hubiesen caído muy mal al anfitrión, el gobernador De la Sota, lanzado de lleno a intentar su candidatura presidencial, si los hubiese escuchado. En el justicialismo nada se desperdicia, o mejor expresado, nadie se jubila todo se recicla. La versión ecologista de la política del todo reciclable mostró un palco donde con excepción de Francisco de Narváez, todos han estado poco o mucho tiempo al calor del kirchnerismo.

Hugo Moyano fue el primer sostén de Néstor Kirchner cuando el aparato justicialista lo miraba con resquemor. Fue también su gremio, el de Camioneros, uno de los grandes beneficiarios del matrimonio presidencial. Luis Barrionuevo fue el primer ariete del kirchnerismo contra el propio Moyano. Roberto Lavagna fue nada menos que Ministro de Economía en el primer gobierno kirchnerista.

No se podrá decir que De la Sota y Juan Schiaretti fueron kirchneristas alguna vez, pero el primero le ofrendó hace dos años la lista de diputados nacionales a CFK y su antecesor alguna vez elogió en extremos inimaginables el modelo económico de la Presidenta.

Esto explica por qué tanto empeño en mostrarse distintos a quien en el fondo no lo son y de quien se estuvo tan cerca, en algunos casos mucho.

La muerte de Néstor Kirchner profundizó la distancia del kirchnerismo con el peronismo tradicional,  incomodado con algunas aristas del nuevo modelo, como por ejemplo, su cercanía  con los organismos de derechos humanos. Pero lo cierto es que Néstor siempre trato de contener a todo el PJ. Con Cristina todo cambió, sus hombres más próximos no tienen un arraigo consistente con la liturgia peronista y se nota.

No ha sido el rumbo que le impuso a su gobierno lo que alejó a los caciques del PJ disidente de CFK, fue simplemente el sentirse cada vez más lejos del poder.

Hugo Moyano, chocó con la lapicera de Carlos Zannini cuando trató de incorporar hombres suyos en la última elección legislativa. De la Sota nunca pudo sentarse en un lugar de privilegio en la mesa cristinista.  La lista podría continuar con cada uno de los caciques que sintió que le mezquinaban porciones de poder.

La foto del acto realizado el 1° de mayo en Córdoba es esencialmente igual a todos los que puedan armarse en cualquier lugar del país. Más allá de los intentos discursivos por mostrase diferentes, ocultar  pasados recientes y el colorido del cotillón, todos estarán signados por la presencia mayoritaria de las viudas del kirchnerismo.  

Ruidos locales

“Mi único compromiso es con ustedes, sólo con ustedes”, dijo el intendente de Córdoba, Ramón Javier Mestre, dirigiéndose a los vecinos el jueves por la noche, en un mensaje grabado que reprodujeron los medios más importantes de la Ciudad.

La Ciudad venía de padecer un paro de 48 horas de la UTA, el gremio que nuclea a los choferes del transporte público. Las razones de la protesta resultan sorprendentes. Tanto las autoridades municipales como los gremialistas coinciden que el hecho desencadenante fue la prohibición que tuvieron de ingresar al acto de apertura de sobres algo más de 40 trabajadores. Las autoridades afirman que se había acordado una representación reducida, los gremialistas dijeron que si el proceso era transparente no debería haber inconvenientes que participaran. Un numeroso grupo de trabajadores no pudo entrar y ahí comenzó el caos.

Preguntas sin respuestas: Si la UTA pensaba oponerse al proceso licitatorio ¿Por qué esperar cuando ya está casi concluido? Lo lógico era que el gremio hiciese sentir su presión en el Concejo Deliberante, por ejemplo, al momento que se discutían los pliegos donde las reuniones son a puertas abiertas e incluso varios concejales de la oposición los acompañarían en los planteos. ¿Que despertó la furia injustificada de la UTA? Hubo desmanes y agresiones a periodistas, policías y simple transeúntes.

Frente a tanta virulencia, Mestre debió salir a recordar que los tres candidatos más votados para intendente dijeron en su campaña que la Tamse sería licitada.

Casi cuando el paro llegaba a su fin, la Provincia lo decretó ilegal. No dejó de llamar la atención el tiempo que se tomó para hacerlo. “Lo primero que tenemos que hacer es acercar a las partes”, dijo Carlos Sánchez del Ministerio de Trabajo. Ese razonamiento sería aplicable a un conflicto entre la UTA y sus empleadores, pero aquí había una reacción desmedida de un gremio frente al Municipio que cumplía con una ordenanza votada por el Concejo Deliberante. No era una paritaria. Nada hizo la Justicia frente a los ataques que vivieron los trabajadores de prensa. Los cordobeses siguen sin saber cuál es el verdadero motivo de la reacción gremial, por cierto desmedida e injustificada.

En tanto, una vez más, quedó la sensación que el papel de hombre conciliador con que se muestra el Gobernador tiene sus límites. De la Sota ha notificado a Mestre y a su partido que su prioridad es acumular dentro del justicialismo, gremialistas incluidos. El resto son sólo buenos modales.

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